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Trabajadores de Reckitt, en una manifestación anterior. Asier Bastida |
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El Comité Ejecutivo de Reckitt evalúa en Londres el posible cierre patronal de la planta de Güeñes
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La dirección manda un "e-mail" en el que se reserva esta medida ante lo que interpreta como un "boicot a la producción" de los trabajadores
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Cirilo Dávila Bilbao
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Mensaje El director Benarji comunicó sentirse «defraudado»
Crítica Desde el comité se le ha trasladado que la empresa no da margen para que avancen las propuestas
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El Comité Ejecutivo de la multinacional Reckitt&Benckiser comunicará la próxima semana su decisión sobre el posible cierre patronal de la planta que tiene el grupo en Güeñes, una vez que dice haber constatado que existe un "boicot a la producción" por parte de la plantilla.
Uno de los directores del grupo, Ranjant Benarji, trasladó el pasado viernes al presidente del comité de empresa, tras una consulta hecha por éste, que se sentía «defraudado» por la deriva tomada en esta situación tras nueve semanas de crisis, pero que no tenía intención de comunicar el cierre patronal ese mismo viernes, aunque tampoco lo descartaba en un horizonte próximo ante la caída «en picado» de la producción en Güeñes.
La reunión del Comité Ejecutivo de la multinacional evaluó esta posibilidad, dejando para esta próxima semana la clarificación de la misma.
La Asamblea de la plantilla el pasado viernes conoció de primera mano el contexto de esta situación, que viene a estrechar los márgenes de maniobra. De hecho, y ésta es una queja ya extendida entre los trabajadores, la empresa apenas deja margen para que se vayan madurando alternativas posibles: del posible parque empresarial a Güeñes se ha pasó en 48 horas a la presentación del ERE y de éste a la sombra cada vez más alargada de un cierre patronal. Desde la empresa se contesta que «el clima creado no favorece en modo alguno el acercamiento de posturas, tensionando cada paso».
En esta línea, la dirección internacional del Grupo Reckitt Benckiser anunció esta semana que tomará las medidas legales que «sean necesarias y adecuadas a la situación», si en los próximos días no se recupera «de forma notable» los índices de actividad de la producción de la empresa, que «desde hace más de dos meses no alcanza el 10% de lo habitual».
En un comunicado, la compañía señaló que, a pesar de los "esfuerzos" realizados para crear "un clima adecuado para el diálogo y proponer alternativas de empleo", se mantiene la situación de "boicot a la producción". Según la empresa, desde que se anunció el cierre, la «drástica» reducción de la producción ha provocado "la cancelación de la práctica totalidad de los pedidos de clientes". |
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