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Carlos Osés, director general de Ipar Kutxa Rural. Javier Balledor |
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Carlos Osés Director general de Ipar Kutxa Rural
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«Ipar Kutxa ocupará los huecos que dejen libres las cajas vascas al fusionarse»
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Ipar Kutxa, la entidad que muchos conocen como Caja Rural Vasca y que nació hace 40 años, acaba de cambiar de director general. El relevo de Juan Ángel Beldarrain por Carlos Osés es algo más que un cambio generacional, viene a representar una nueva etapa en una entidad muy vinculada al mundo rural de la CAV y, últimamente, al negocio hipotecario.
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B. Sotillo Bilbao
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Tras un proceso de relevo al frente de Ipar Kutxa Rural que se inició el pasado mes de abril y que concluyó a mediados de setiembre, Carlos Osés, de 46 años, ha asumido la dirección general de esta entidad financiera implantada en Álava y Bizkaia y que en breve se planteará su expansión por Gipuzkoa, casi «como un paso natural e inevitable», a decir de su nuevo responsable. Ipar Kutxa también está preparada para «ocupar los huecos que deje» el proceso de fusión de las tres cajas territoriales de la CAV (BBK, Kutxa y Vital). «La fusión de las cajas vascas -opina Carlos Osés- obedece a una necesidad de ellas, mientras que para nosotros supone una oportunidad, porque ocuparemos los huecos que vayan dejando».
Además de ser una entidad que se prodiga poco en los medios de comunicación ¿no cree que Ipar Kutxa tiene poca imagen de marca?
No, lo que creo es que ha podido haber una cierta confusión de marca. En ámbitos de Álava donde nuestro crecimiento ha sido muy fuerte, el cliente que entraba se identificaba con Ipar Ku-txa, pero en otros sitios donde nuestra presencia era más tradicional y con clientes de toda la vida, nos siguen denominando Caja Rural y eso sí puede crear cierta confusión que ahora tratamos de aclarar.
¿Habrá cambio de nombre?
Posiblemente sólo habrá cambio de logo, no de nombre. Somos Ipar Kutxa Rural Sociedad Cooperativa y eso reúne todo lo que estamos buscando: no te identifica con una zona concreta, pero sí con tus orígenes rurales y con tu forma de ser societaria. Lo que hay que hacer es darle forma a esa marca y que el resultado sea congruente con lo que somos. Ya hemos acordado quien nos va a hacer los estudios y cuando los tengamos, creo que a final de año, abordaremos un proceso de reflexión estratégica.
¿Se inicia una nueva etapa para la caja?
Con el proceso de reflexión estratégica que abrimos intentaremos mejorar aquellos aspectos que no siendo malos son susceptibles de mejora, como toda la parte de imagen corporativa o de participación en el proceso. Creo que todo esto va a ser muy positivo para la entidad y casi seguro que en el plan estratégico va a salir el reforzamiento de las unidades que potencian el negocio con pymes.
Ese es un segmento de negocio que ahora está muy disputado...
Sí, pero es casi inevitable, porque cuando estás trabajando con economías domésticas te surgen muchas oportunidades para trabajar con pymes que pertenecen a esas economías domésticas, de autónomos, etc. Y hasta ahora las hemos tenido un poco menos presentes.
Ipar Kutxa tiene cierta fama de oscurantista, de no dar apenas información, ¿es un cliché o responde a la realidad?
Esa imagen ha sido una mezcla por un lado de la sensación de que no teníamos especiales cosas que transmitir y, por otro, de que no hemos sabido informar adecuadamente al mercado y a los diferentes medios de cuál era nuestra realidad. La consecuencia es que somos bastante desconocidos como entidad, pero queremos cambiar esa situación. Ahora intentamos aprender, y lo mismo que tienes que aprender mecanismos de control de riesgos, de gestión, etc., también tenemos que aprender a comunicar las cosas que estamos haciendo bien y a anunciar que seguiremos haciendo cosas. Soy consciente de que el tema de la comunicación lo tenemos pendiente y hay que ir aprendiendo.
¿Cómo valora la continuidad de Juan Ángel Beldarrain como consejero de la caja?
Creo que es una muy buena oportunidad para que la entidad se enriquezca con su experiencia. Así tenemos la oportunidad de seguir contando con la aportación de Beldarrain, una persona que ha estado 40 años en el sistema financiero, que es bien conocida y que si hoy Ipar Kutxa tiene una serie de fortalezas es en gran medida gracias a él.
Hay quien considera que la fallida compra de Bankoa figura en el "debe" de Beldarrain como gestor de la caja.
Yo estuve de consejero en Bankoa y puedo hablar de primera mano. Bankoa no sólo no fue un "debe", sino que fue un "haber" clarísimo. Nosotros teníamos una participación en Bankoa y nos planteamos una opa para hacernos con su control porque tenía sinergias comerciales claras con nosotros, tanto por segmento de actividad -estaba muy volcada en las pymes, por ejemplo-, como por ubicación, tenía mucha presencia en Gipuzkoa. Con lo cual la operación tenía un sentido estratégico clarísimo. Surgió una opa competidora por parte de Credit Agricole, pero fuimos la primera entidad que planteó la opa. Eso, con la normativa en vigor, significaba que teníamos la oportunidad de mejorar la oferta y, si nos interesaba, comprarla. Cuando nosotros lanzamos la opa planteamos el precio que nos parecía adecuado al valor que nos aportaba Bankoa, Credit Agricole ofreció un precio que ya no hacía interesante la compra, pero sí el vender nuestra participación, con lo que al final hicimos un buen negocio.
¿Van a seguir con su plan de expansión de oficinas?
Lo que nos plantearemos dentro del próximo plan estratégico es crecer en número de oficinas e implantarnos en territorios como Gipuzkoa. La decisión no está tomada, hay que plantearlo dentro del plan que estamos ultimando, aunque será inevitable.
¿Para la entrada en Gipuzkoa elegirán localidades grandes o poblaciones de tipo rural?
En muchos aspectos Gipuzkoa es como Bizkaia, allí también el sector rural ya es muy mixto y ese tipo de poblaciones que aún conservan actividad agraria pero tienen núcleo urbano nos funcionan muy bien, con lo cual iremos a ese tipo de poblaciones, previsiblemente.
¿Ipar Kutxa está sufriendo el aumento de competencia en el mercado financiero vasco?
Nosotros, como el resto de entidades, hemos notado un aumento tremendo de la competencia, pero nuestros principales competidores son BBK y Caja Laboral. Consideramos competencia a cualquier otra entidad que venga y se llame caja, lo que pasa es que las cajas foráneas, tal vez con la excepción de La Caixa, tienen todavía una presencia y una cuota minoritaria.
¿Van a continuar con la actividad inmobiliaria?
Sí, la mantendremos. Nuestro negocio inmobiliario de promoción viene a representar un 12 ó 13%, más o menos la media del sistema, y continuaremos por ahí controlando con quien vamos y en qué poblaciones y qué sitios nos metemos.
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Tres cuestiones
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Fusión «La fusión de las cajas para nosotros es una oportunidad» Bankoa «La opa era buena, pero al final hicimos un buen negocio» Marca «No nos planteamos un cambio de nombre sino de logo»
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