Número de billetes Desde junio pasado se han contabilizado al menos 1.500 dañados
Primeros casos Se dieron en Berlín, pero luego pasaron a otras ciudades alemanas
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EL MISTERIO de la descomposición de los billetes de euro que conmocionó a Alemania e incluso llegó a alterar los mercados bursátiles de aquel país, parece tocar a su fín, según los investigadores de la Policía alemana. La droga sintética "Crystal Speed", un derivado anfetamínico, podría ser la causante de la destrucción del papel moneda que se ha detectado desde principios de mes en Alemania, según la prensa de aquel país, que cita a fuentes de la investigación.
Al parecer, tanto el Bundesbank, el banco emisor germano, como la Oficina de lo Criminal de Renania-Palatinado, encargada de las pesquisas policiales, estudian esa pista, ya que ese tipo de droga es aspirada en polvo por la nariz con la ayuda de billetes enrollados hasta formar un tubo. Según afirman los investigadores, el "Crystal Speed", que se produce en países del Este de Europa, tiene una elevada concentración de sulfatos y éstos, en combinación con el sudor humano, pueden transformarse en ácidos agresivos que atacan el papel moneda haciendo que se descomponga al ser tocado con las manos.
Mil quinientos billetes
El fenómeno, que en principio se llegó a atribuir a algún ataque terrorista o a un chantaje a gran escala, se destapó el pasado día 2 cuando el Bundesbank y el Gobierno confirmaron que desde junio pasado se habían contabilizado al menos 1.500 billetes que se habían descompuesto inexplicablemente al ser manipulados, sobre todo en el norte y este de Alemania.
Las oficinas de investigación criminal de Renania-Palatinado y Berlín han podido comprobar que la destrucción tiene una causa química, pues en los billetes en cuestión se han detectado restos de ácido sulfúrico, pero las autoridades aseguran que las cantidades son tan mínimas que no comportan peligro para la salud de las personas que entren en contacto con los billetes.
Un detalle sin explicar
Según el Bundesbank, los primeros billetes dañados, todos con valores de entre cinco y cien euros, aparecieron en Berlín, pero luego se registraron casos en otras ciudades alemanas. Sin embargo, las investigaciones policiales no han aclarado aún el hecho de que los billetes se descompongan al salir de los cajeros automáticos de las oficinas bancarias.
De ser cierta la versión que han ofrecido las fuentes de la Policía a la prensa alemana, aún quedaría por explicar cómo el papel moneda, que lógicamente tiene que haber pasado por manos humanas en su regreso a los bancos tras haber sido puesto en circulación y, supuestamente, utilizado para esnifar "Crystal Speed" no se descompuso en algún momento durante el proceso y sí cuando los clientes tocaron los billetes al ser devueltos a la circulación a través de los cajeros automáticos de las oficinas de diversas entidades bancarias.
Pese a ello, lo que excluyen por ahora todos los expertos que han participado en las investigaciones es que el ácido sulfúrico que se hallado en los billetes sometidos a prueba entrara en contacto ya durante el proceso de producción del papel moneda que se utiliza para imprimir los billetes en Alemania o en las tintas empleadas. |