LLEGÓ A Iruñea y en apenas unas horas tenía la ciudad rendida a sus pies. Subestimado al principio de la competición -el acotado era su asignatura pendiente-, Juan Martínez de Irujo se armó de valor y ganó con autoridad el primer punto de la liguilla de semifinales ante el pelotari que más y mejor ha jugado dentro del Cuatro y Medio. A Barriola aún les resta crédito para intentar meter la cabeza en la final de la que ya fue vencedor en 2001. El de Ibero se aferra a los barrotes de la jaula. Se busca al hombre que logre desenjaularle.
Abel Barriola se topó con su primera piedra del camino. Irujo saltó a la cancha pamplonesa dándole velocidad al cuero pensando en que la propuesta perjudicaría a su colega. Craso error. La igualdad reinó en el marcador hasta que el de Ibero superó la primera decena. Pagó muy caro el peaje del tanto 13 y un despiste le puso a tiro de su rival. Pero los jueces sacaron el mal genio que hace unas semanas le costó unos euros aunque esta vez le sirvió para llevarse el partido. Sus ganchos y voleas recibieron la fuerza de un coloso que comienza a cogerle el gusto a su especialidad maldita. El resto del encuentro careció de emoción.
Por otro lado, el Ogueta de Gasteiz acoge hoy el segundo encuentro de la liguilla de semifinales de la jaula (17.00 horas, segundo partido, ETB-1) con el enfrentamiento entre el actual campeón de la especialidad, Olaizola II, y el gran rematador Titín III que el jueves se mostró descontento con el material.
De inicio los momios caerán del lado colorado en un encuentro en el que el de Tricio querrá tomar la vía rápida con el juego de aire. Si Aimar consigue atar de inicio a su rival, tendrá medio partido en el bolsillo. |