Representantes de los sindicatos ELA, LAB, ESK y STEE-EILAS, por una parte, y de CC.OO., por otra, celebraron ayer dos concentraciones en Donostia para protestar por la muerte el sábado de un trabajador de la construcción.
La primera protesta, convocada por los cuatro sindicatos, tuvo lugar en la rotonda de Errotaburu, frente a la obra en la que se produjo el accidente laboral mortal. Una veintena de delegados de ELA, LAB, ESK y STEE-EILAS se congregaron durante media hora en silencio, tras una pancarta con el lema en euskera y castellano "No más accidentes de trabajo".
La responsable de Salud Laboral de LAB en Gipuzkoa, Lourdes Eraso, dijo que en lo que va de año ya han fallecido 122 trabajadores en la CAV, Navarra y el País Vasco francés. Recordó que el último siniestro laboral mortal tuvo lugar el pasado sábado en Donostia, donde murió un operario gallego de 39 años tras recibir un golpe en la cabeza con una placa metálica.
Eraso denunció la actitud de la patronal que, según dijo, «obliga a los empleados a trabajar con una precariedad bestial» sin adoptar medidas de seguridad. Opinó que esta postura cuenta además con el «apoyo de la administración pública». |