 |
|
|
 |
El arquitecto Rafael Moneo durante la inaguración ayer de su exposición antológica en el Museo de Navarra. Efe |
|
|
|
Los trabajos más representativos de Moneo durante 25 años, en una muestra en Iruñea
|
|
El Museo de Navarra exhibe 22 maquetas, bocetos y fotos de sus obras más carismáticas
|
 |
|
Satur Leoz Iruñea
|
 |
«ESTOY muy agradecido y profundamente emocionado, tengo la sensación de presentarme con los deberes hechos en la casa de mi padre», comentó ayer en Iruñea el prestigioso arquitecto tudelano Rafael Moneo, durante la presentación en el Museo de Navarra de la muestra antológica que reúne maquetas, bocetos, planos y fotografías murales de sus edificios más emblemáticos.
Bajo el título ‘‘Rafael Moneo. Museos, auditorios y bibliotecas" la exposición permite al espectador adentrarse en la génesis y el desarrollo de obras que en muchos casos han merecido premios internacionales. Especialmente apasionante resulta por ejemplo acceder -a través de maquetas de alta definición- en complejos como el Museo Nacional de Arte Romano de Mérida (1980-1985); el Thyssen de Madrid (1989-1992); la Fundación Miró de Palma de Mallorca (1987-1992); el Kursaal donostiarra (1990-1999); el Archivo General de Navarra (1995-2003); la actual ampliación del Museo del Prado (en construcción desde 1998 y no exenta de polémica); o la biblioteca de la Universidad de Deusto (en obras desde 2001) .
También se ofrecen claves para interpretar otras joyas como el Museo de Arte Moderno de Estocolmo (1991-1998); la Biblioteca de la Universidad de Lovaina (1997-2002); o los museos de Houston, Texas (1992-2000) y Michigan (1991-2002).
Elogios y emoción
El consejero Corpas elogió ayer a Moneo «porque ha sido capaz de apostar por las tendencias más vanguardistas, poniendo siempre la arquitectura al servicio del ciudadano».
El arquitecto tudelano se emocionó durante la inauguración de la muestra, que compartió por la tarde con el presidente Sanz, al recordar los primeros viajes que hizo de niño a Iruñea. «Yo vivía feliz en Tudela, pero fue en Pamplona donde me encontré con los grandes paseos, plazas y parques. Fue sin duda la primera referencia que tuve de la vida urbana. Aquí entré por primera vez a un restaurante y me tocó examinarme al finalizar el instituto».
Posteriormente pudo intervenir en el desarrollo de la capital navarra. Le adjudicaron la ampliación de la plaza de toros, elaboró el proyecto de la Plaza de los Fueros, y remodeló magistralmente el Archivo General. |
|