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La mirada transfronteriza
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Frío recibimiento
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José Luis Arriaga
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Lo que de verdad percibe el pueblo turco de la actual visita del Papa Benedicto XVI es la consideración de la llegada de un extraño, tal vez un enemigo y despreciador de la fe musulmana. Por eso se le dedicó un recibimiento que podría considerarse de segunda clase que no tiene en cuenta que se trata de un jefe de Estado, del Estado Vaticano. La ausencia del presidente de la República de Turquía, Sezer, en la recepción del aeropuerto y el silencio de los himnos nacionales (Vaticano y Turquía) en el Palacio Nacional y la fuga predeterminada del primer ministro Erdogan han determinado que el encuentro se circunscriba al de Patriarca Ecuménico de Roma con el Patriarca Ecuménico de Constantinopla. Lo que no quita para que Benedicto XVI haya realizado su visita personal y la correspondiente a su dignidad vaticana a una mezquita de Estambul como símbolo de la libertad con que se respeta la fe de los que no creen como él.
Desde un punto de vista más político y menos religioso, el primer ministro israelí, Ehud Olmert se ha dirigido a los palestinos a quienes ve situados para decidirse entre la fuerza y la paz. Olmert dice que extiende su mano «a nuestros vecinos los palestinos en paz. Lo pasado no es posible volverlo atrás pero podemos evitar otra tragedias mayores». Por la liberación del soldado hebreo, Ghilad Shalit, Israel pondrá en libertad a «muchos detenidos palestinos» y como final de unas conversaciones de paz Olmert promete «un Estado independiente palestino entre Cisjordania y Gaza», algo que prometió el pasado lunes en Jerusalén.
Sayet Erekat, un consejero de confianza de Abu Mazen, dijo estar preparado para las conversaciones de paz con Israel, pero como el resto de los palestinos desconfía de que las fronteras de esa Palestina independiente las señale Israel. Hay un camino internacionalmente trazado que se debe seguir. Tras las promesas de Olmert, ese camino no trae ninguna novedad de confianza para los palestinos. Aunque algo supone que ambas partes señalen que están dispuestos a hablar de paz y de un nuevo Estado palestino independiente. |
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