La defensa de los dirigentes del PSE-EE, Patxi López y Rodolfo Ares, recurrió el lunes por la tarde el auto del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJPV) por el que admitió a trámite las denuncias del Foro Ermua y del Partido Popular por reunirse el 6 de julio con representantes de Batasuna en Donostia. En la impugnación, el abogado de López y Ares pide al alto Tribunal que revoque su decisión porque el encuentro se produjo con la finalidad de que la izquierda abertzale cumpliera la Ley de Partidos.
En el recurso de súplica presentado ante la Sala Civil y Penal del TSJPV, la defensa de los dirigentes socialistas califica de ‘‘absurdo jurídico’’ las denuncias interpuestas por los populares y el Foro Ermua, y señala que el Tribunal Supremo no dictó una orden prohibiendo el encuentro porque ‘‘no tenía apariencia de ilegalidad’’.
En este sentido, recuerda que los hechos que se les imputa no son ‘‘penalmente típicos’’ del delito de desobediencia previsto en el artículo 556 del Código Penal que se atribuye a Patxi López y Rodolfo Ares, puesto que no ha existido ‘‘una orden, mandato o requerimiento susceptibles de ser desobedecidos’’, ni por orden del Tribunal Supremo, ni siquiera por la Fiscalía y la Fiscalía del Estado, que fueron parte en el proceso de ilegalización.
El recurso explica que, para que exista desobediencia ‘‘a la autoridad y a sus agentes’’, debe ‘‘emanar de ellos una orden o requirimiento’’. En este sentido, señala que la orden ‘‘ha de tener carácter personal o particular’’ e ir dirigida ‘‘individividualmente a quien la desobedece’’.
‘‘Cooperación necesaria’’
Asimismo, rechaza que existiera una ‘‘cooperación necesaria’’ por parte de los denunciados para la comisión de la desobediencia a la Ley de Partidos. ‘‘La denuncia y la querella están huérfanas de la más mínima descripción respecto al acto de cooperación concreto que se atribuye’’.
A su juicio, se trata de unas denuncias que intentan ‘‘criminalizar el mero hecho de reunirse’’ y no ‘‘de lo que se habla o para qué se reúnen -que es lo jurídicamente esencial-’’. En esta línea, recuerda que fue un encuentro ‘‘con personas significativas y representativas de un sentir político y que se da en llamar izquierda abertzale, con la finalidad de que se acomoden y cumplan la Ley de Partidos’’.
Por ello, cree ‘‘un absurdo jurídico’’ que se considere cooperador necesario a ‘‘aquel que se reúne con otro para comunicarle la necesidad de que cumpla la Ley de Partidos’’. ‘‘Malamente podría haber cooperadores necesarios a un acto jurídicamente neutro’’, asegura. |