El sindicato agrario EHNE criticó ayer el presupuesto agrario diseñado por el Gobierno vasco para 2007 ya que, a su entender, propicia una «inadmisible» concentración de las ayudas en ciertos sectores ---el vitivinícola, sobre todo- y favorece a una minoría de empresas agroalimentarias. A juicio de la central, las cuentas del departamento de Gonzalo Sáez de Samaniego «no favorecen el empleo», la incorporación de los jóvenes, ni la explotación sostenible de los cultivos.
EHNE considera que la dotación económica (157,9 millones de euros) daría «margen suficiente» para impulsar una agricultura «basada en la calidad y el empleo», pero lamenta que el reparto de fondos margine a ciertos sectores, como los productores de queso Idiazabal. En este apartado -denunció el sindicato en una nota-, las subvenciones llevan congeladas en 130.000 euros desde 2005, mientras que la comercialización de vinos recibirá este año una inyección de 400 millones, un 233% más que el ejercicio anterior.
A juicio de la central, esto evidencia «la escasa ayuda que reciben los agricultores y ganaderos que son productores y comercializadores se sus propios productos, si se compara con lo que recibe el sector vitivinícola, que está compuesto por personas y cantidades de dinero externas al sector agrario».
Para los agricultores, el más claro ejemplo de este trato «desigual» lo representa el programa Egoki de apoyo a la industria agroalimentaria. En sus últimos cinco años de andadura, más de la mitad de las subvenciones (que suman 110 millones) han ido a parar a 25 empresas, que sólo suponen el 3,8% de los beneficiados, según EHNE.
Frente a esta política, el sindicato planteó que se debe fomentar «una agricultura ligada a la tierra» y reclamó alternativas a las explotaciones de modelo intensivo y productivista, para que «puedan reorientarse hacia un modelo agrario basado en la utilización sostenible de la tierra».
Ayudas lácteas
Por otra parte, la Diputación alavesa aprobó ayer un decreto por el que se establecen ayudas complementarias al Programa de Abandono Voluntario del sector lácteo aprobado por el Gobierno vasco para ganaderos productores de leche de vaca. La aportación será de 0,14 euros por cada kilogramo de leche. El ente foral gastará en este concepto 66.813 euros.
La normativa del Ejecutivo autónomo prevé que las indemnizaciones podrán ser complementadas por las diputaciones forales, sin que en ningún caso la cuantía máxima a recibir por kilogramo de cantidad de referencia de leche de vaca o cuota láctea pueda ser superior a 0,28 euros. |