LA CONFERENCIA Episcopal Española criticó ayer, por boca de su portavoz, Juan Antonio Martínez Camino, la decisión de un colegio público de Zaragoza de suprimir los actos de celebración de la Navidad «para no molestar a alumnos de otras confesiones».
Camino, quien presentaba a la prensa el texto de la última pastoral de los obispos españoles, en la que s denuncia «cientos síntomas de menosprecio e intolerancia» a la religión católica en el sistema de enseñanza, aseguró en relación a la supresión de los actos que el hecho de «que el Estado sea aconfesional no quiere decir que la sociedad sea aconfesional por lo que debe poder expresar su fe religiosa».
El centro Hilarión Gimeno de Zaragoza había decidido, en reunión de su claustro, suprimir los actos navideños por la presencia de alumnos de otros credos y culturas además de que se han anulado los villancicos religiosos.
Despedida seis veces
En otro orden de cosas, ayer se supo que el Obispado de Canarias ha despedido por sexta vez a una profesora que había tomado parte en una huelga legal pese a las cinco sentencias judiciales que obligaban a la readmisión de Nereida del Pino Díaz, que ya había sido despedida otras tantas veces desde finales de 1999.
Los docentes de religión son contratados y pagados por el Estado o las CC.AA., pero son los obispos quienes los seleccionan. |