LOS UNIVERSITARIOS del Estado español no se fían, o se fían más bien poco, de dos tipos de personas: los religiosos y los políticos. Así, la fe y la ideología parecen reñidas con los campus, donde los jóvenes que estudian una carrera se manifiestan buenos discípulos de Santo Tomás. Médicos y científicos, por este orden, son los profesionales más respetados por un sector de la juventud que tiene las ideas claras: tres de cada cuatro repetirían su elección a la hora de iniciar los estudios universitarios y la gran mayoría de ellos destaca el papel de la institución más básica de la sociedad: la familia.
Más aún, el 57,7% de los universitarios españoles, pese a la fotografía interesada que se hace de una juventud poco dada al compromiso, desea tener hijos, frente a sólo un 12,4%que no lo desea en absoluto y la mayoría de ellos desea formar una pareja estable, incluyendo el matrimonio (38,3%) ya sea civil o por la iglesia, aunque en este capítulo, una cuarta parte, el 26,3% señala que no desea casarse en absoluto según un estudio de la Fundación BBVA basado en 3.000 encuestas a matriculados en los dos últimos años de carrera.
En cuanto a los principales problemas de la juventud universitaria del Estado, apenas se diferencian de los de los demás jóvenes, ya que el paro y la vivienda encabezan la lista de males seguidos del terrorismo y la inmigración, pese a que en este último caso consideran que la llegada de inmigrantes es positiva, pero siempre que vaya asociada a los trabajos disponibles y a cupos de entrada,.
No al alcohol y las drogas
Por otra parte, entre los comportamientos socialmente admisibles, los universitarios no ven mal que se copie música, que se compre ropa de imitación o que se quede uno con el dinero que se encuentra, pero sí rechazan que se conduzca habiendo bebido alcohol o que se consuma cocaína, marihuana o cannabis.
En cuanto a la política, el 32,8% se define de izquierdas y el 10,7% de derechas. Sin embargo, los universitarios no participan activamente en partidos políticos.
Respecto a los planes de futuro, el 74,4% dice que quiere trabajar al finalizar la carrera, pero el 40,8% afirma que quiere seguir estudiando (máster, oposición, carrera o doctorado). Entre los que dicen que quieren trabajar, el 39,2% elegiría en el sector privado, y el 40,1% la administración pública. En esta línea, los factores que más valoran los universitarios a la hora de buscar empleo son un contrato fijo y estable, que permita conciliar vida familiar y privada con la laboral, y los ingresos, por este orden; y consideran que la formación de la universidad es «insuficiente», ya que el 53% afirma que no prepara bien para la vida profesional. |