Bizkaia ocupa el tercer lugar a nivel estatal en volumen de pólizas en la sanidad privada, con el 18% de la población asegurada, frente a la media del 15% de la península. Pero la oferta está cambiando. El IMQ opera en el territorio desde hace 70 años y, buena parte de ellos lo hizo en solitario, hasta que otras compañías, como Sanitas o Adeslas, pudieron comenzar a operar en este mercado hace seis años aproximadamente.
La última acción que ha marcado aires de cambio en la sanidad privada vizcaina es el desembarco de Mapfre, con una fuerte apuesta con la compra hace un año de la clínica San Francisco Javier ubicada en Bilbao y a la hay que añadir la reciente adquisición de la Policlínica San Antonio, también en la Villa. La empresa compitió con Quirón y con el IMQ para la adquisición.
Con esta operación, a la prestación de sus servicios médicos al resto de compañías aseguradoras, Mapfre suma ser «proveedor de servicios sanitarios de forma abierta», es decir, no sólo a sus clientes del ramo de la salud, sino también a los de el IMQ o Sanitas, aclara el director gerente del Hospital San Francisco Javier, Carlos Hermoso. Hasta el momento, sólo el Igualatorio ejercía estas funciones.
«Competencia y clientes»
A pesar de esta nueva entrada en el campo sanitario, ambas compañías aseguran que su relación es buena. La explicación, según fuentes del sector, es que «la clínica también prestará servicio a clientes del IMQ». No obstante, Hermoso está convencido de que «hay mercado para todos y hace falta más». Y es que cree que el ciudadano pide una mejor calidad técnica en medicina. «Por un lado somos competencia y, por otro, clientes», dice.
Mapfre ha suscrito convenios con todas las empresas aseguradoras a las que ofrecerá los servicios de los dos edificios que ha comprado y que ahora tienen el mismo nombre, San Francisco Javier.
Por su parte, José Andrés Gorricho, director general del Igualatorio, opina que se trata una iniciativa positiva de cara a los clientes, con la que se amplía la oferta. «No cambia el panorama, sólo cambia la propiedad de un edificio», advierte.
La Unidad de Reproducción Asistida de Quirón ocupa dos de las plantas de la policlínica mediante un contrato que mantenía con los anteriores propietarios y que se prolongaba hasta 2019. Mientras responsables de Mapfre confían en la permanencia de este servicio en el centro sanitario, el director gerente en Bilbao y Donostia de la unidad, Joseba Beitia, asegura que están «negociando la salida» del edificio para trasladarse a la Clínica San Francisco Javier.
Otra clínica en Erandio
Pero será temporal porque Quirón ya ha proyectado una clínica que comenzará a construir en Erandio antes del verano próximo. Las nuevas instalaciones estarán finalizadas en junio de 2009, según Beitia, y ofrecerá en 18.000 metros cuadrados servicios de todas las especialidades médicas, «incluso Oncología».
Pero también hay críticas que llegan por parte de algunos profesionales que tachan la oferta en Bizkaia de «vieja» y dicen que se alimenta con «grandes profesionales que trabajan en la pública». No es el único pero. Otros creen que el motivo de un «mal funcionamiento» es que la gestión empresarial «la llevan médicos, y no equipos de trabajo».
Sin embargo, estas mismas fuentes creen que la entrada en vigor de la norma del Parlamento vasco que limita a 30 días el tiempo de permanencia en las listas de espera de Osakidetza, será un estímulo para las entidades privadas. Y es que la sanidad pública tendrá que recurrir a ellas para que poder cumplir con esta ley. Pero la «contrapartida» es «el coste que esta solución tendrá para las arcas públicas». Eso además del «traspaso de profesionales al sector privado, como está ocurriendo en Andalucía, porque hacen el mismo trabajo y ganan más». |