EL SEGUNDO trabajo de Oreka TX es mucho más que un disco al uso. «Es la culminación de un sueño que ha durado cuatro años», explica el dúo de txalapartaris, que acaba de publicar la banda sonora del proyecto audiovisual ‘‘Nömadak TX’’, surgido del viaje físico y musical de Harkaitz Mtez de San Vicente e Igor Otxoa por India, Mongolia, Laponia y Sahara. «Hemos acercado la música vasca a esas culturas», apostilla el dúo.
De la música al cine
«Es un disco especial, aunque siempre se dice lo mismo», explicó ayer Harkaitz, que enmarcó este segundo disco del dúo, que debutó con ‘‘Quercus Endorphina’’ y la ayuda de Kepa Junkera, en un proyecto multidisciplinar que tuvo su primer y exitoso paso en la película ‘‘Nömadak TX’’, estrenada en el Zinemaldi de Donostia. Ahora llega la música en un doble cd que va más allá porque incluye un disco extra con grabaciones a modo de collage, el tráiler de la película, un cuaderno de viaje y hasta «un pedazo de celuloide correspondiente a seis fotogramas auténticos del film, cada uno diferente».
Txalaparta protagonista
Tras el proyecto ‘‘Nömadak TX’’ hay un concepto único, la txalaparta. Todo parte de ella, incluidos los cinco viajes realizados por el dúo a India, Mongolia, Laponia y Sahara, donde conocieron a esos pueblos y fusionaron su música con la de Euskal Herria.
Cada uno de los 14 temas del cd «se grabó de forma diferente» durante los viajes. Algunos, en un estudio móvil, otros en un igloo de hielo y nieve, hasta en una jaima, además de algunos en estudios profesionales, indicó Igor. Los arreglos y la producción del disco están firmados por Angel Unzu. «Los viajes y su resultado, el disco, son lecciones de adaptabilidad. Nos hemos acercado a esas culturas e incluso a los materiales con los que trabajan. Por eso, nuestra txalaparta a veces es de piedra o de hielo, según estuviéramos en el Sahara o en Laponia», según Harkaitz.
Unzu no es el único músico vasco que colabora con Oreka TX en este proyecto. Están también Mikel Laboa, Jon Garmendia, Pello Ramírez e Iñigo Egia, entre otros, que se suman a músicos y cantantes desconocidos de Laponia, Khakasia, Sudán, Mongolia, Noruega, Sahara e India.
Tras este proyecto se esconde el deseo de conocer los pueblos nómadas y fusionar la música vasca con la de lejanas tierras. El dúo de txalapartaris ha montado su propio sello discográfico, Txalap.ART, para publicar el álbum. En la Azoka de Durango compartirán stand con Talka, la actual plataforma de Fermín Muguruza, porque «nuestros planteamientos de fusión, trabajo multidisciplinar y autogestión son similares», concluyen. |