La investidura de Felipe Calderón como presidente de México, prevista para mañana, vivió el martes un grotesco adelanto, cuando se enfrentaron a golpes diputados de izquierda y conservadores en la tribuna del Congreso en la que se llevará a cabo el juramento. Los izquierdistas buscaron hacerse con la tribuna legislativa al objeto de impedir la ceremonia de investidura de Calderón. Sin embargo, legisladores del Partido Acción Nacional (PAN), al que pertenece Calderón, bloquearon la acción de los izquierdistas entre empujones y gritos, y al final ambos grupos permanecen en la tribuna, y han asegurado que de ahí no se moverán.
En este primer enfrentamiento, dos legisladores resultaron lesionados: Alberto López, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), que fue sacado del recinto con la nariz rota y en sillas ruedas, tras caerse por los escalones que llevan a tribuna. Otro diputado perteneciente al PRD, se lesionó un tobillo y fue atendido por personal médico. Al acto de mañana han confirmado sus asistencia hasta ahora catorce jefes de Estado y Gobierno, entre ellos, el ex presidente de Estados Unidos, George Bush (padre del actual mandatario); el primer ministro de Canadá, Stephen Harper; así como los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe; El Salvador, Elías Antonio Saca; Honduras, Manuel Zelaya; Nicaragua, Enrique Bolaños, y de Costa Rica, Oscar Arias.
El presidente de la Cámara de Diputados, Jorge Zermeño, del oficialista PAN, decretó un aplazamiento en la sesión legislativa y pidió a los parlamentarios que volvieran a sus escaños. Al no lograrlo, Zermeño solicitó a los periodistas que cubrían el acontecimiento abandonar la sala, mientras los dos bandos cruzaron consignas a favor de Calderón, unos, y de su ex rival electoral, el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, otros. El pasado lunes, Calderón había expresado que acudirá «a cumplir la obligación que la Constitución» le señala de rendir juramento en el Congreso, ante las amenazas de los izquierdistas de bloquear la ceremonia de investidura. «No se trata de un capricho personal, tampoco de una estrategia de grupo, es, simplemente, una obligación constitucional que debo cumplir, nada más y nada menos», agregó Calderón ante senadores del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Espectáculo «bochornoso»
Las imágenes del rifirrafe legislativo fueron transmitidas en directo por el canal de televisión del Congreso, y en ellas se vieron caer a diputados después de recibir golpes. Estaba previsto que al cierre de esta edición se reunieran los coordinadores de los grupos parlamentarios para definir que acción van a tomar. Emilio Gamboa, coordinador del PRI, lamentó este hecho que calificó de «bochornoso». |