EL PLENO de las Cortes de Castilla y León aprobó ayer con los votos mayoritarios del PP y el PSOE la reforma del Estatuto de Autonomía, que introduce como principales novedades la asunción de competencias sobre el río Duero y la definición de la región como una «Comunidad histórica». El debate parlamentario del proyecto de reforma, rechazado únicamente por el procurador leonesista del Grupo Mixto Joaquín Otero, se prolongó durante más de dos horas, y sólo fueron debatidas las enmiendas parciales presentadas por la UPL, rechazadas íntegramente por la mayoría formada por PP y PSOE, que pactaron durante los últimos meses los términos de la reforma.
El proyecto de Estatuto, que será remitido al Congreso de los Diputados la próxima semana, tiene 90 artículos, siete Títulos y tres disposiciones adicionales, referidas a los tributos cedidos, la convergencia interior y los medios de comunicación públicos.
La gestión del Duero, que Castilla y León ejercerá «sin perjuicio de la planificación hidrológica de competencia del Estado», según figura en el proyecto de reforma, es una de las diecinueve nuevas competencias que asumirá la Comunidad autónoma si se aprueba en el Parlamento esta tercera reforma estatutaria, tras las de 1994 y 1999, que también incluye la posibilidad de crear la Policía Autonómica. |