JOSU JON IMAZ, presidente del Euskadi Buru Batzar (EBB) del PNV, aconsejó ayer al Gobierno español que verifique de la forma más rápida posible la existencia de una «voluntad inequívoca» por parte de ETA de abandonar las vías violentas para proceder después con celeridad al proceso de conversaciones que concluyan en un final dialogado del terrorismo y que debían haberse iniciado tras la alocución de Zapatero en junio en el Congreso de los Diputados.
Por ello, dejó claro que desde su perspectiva sigue primando el «primero la paz y luego la política», y explicó la fórmula que a su juicio debería seguirse. De una parte, la de «no admitir la tutela de ETA» en lo que debe ser la negociación, que debe estar a su vez separada de las conversaciones en busca de la paz. Por otro lado, y mediante un diálogo multipartito, «debe darse una garantía a ese mundo de que una vez abandonada la violencia podrá llevar hacia delante sus proyectos de forma democrática».
No ocultó que hoy, poco más de ocho meses después tras la declaración de la tregua, «el campo está lleno de minas». Ello se debe al «vértigo» que ha producido en ETA el hecho de que Batasuna «esté más débil política y socialmente de lo previsto». Así, ese vértigo se ha podido adueñar «de parte de ese mundo, con la amenaza de la imposición de la banda condicionando la paz a determinados objetivos políticos».
Sumar al PP al proceso
Imaz afirmó que uno de los principales factores del «fortalecimiento de ETA» se debe a la posición de «dureza y ataque político» que mantiene el PP respecto al proceso de paz. Imaz participó ayer por la mañana en Madrid en un desayuno informativo con el título de ‘‘Euskadi: búsqueda de la paz’’, y aprovechó para pedir al partido de Rajoy que se una al trabajo por el proceso. «Si no lo hacen en base a la resolución de mayo de 2005, lo pueden hacer sobre las bases del punto décimo del Pacto de Ajuria-Enea que firmó Alianza Popular».
Pese a que Rajoy -diferencias políticas aparte- le parece un hombre «inteligente», Imaz explicó que ETA «ve su posición ahora más fuerte por la actitud del PP, que le atribuye triunfos que no existen». Por ello, consideró que los ‘‘populares’’ deberían cambiar de rumbo, trabajar por el proceso y asumir que el diálogo con la banda llevará a abordar cuestiones de «gran delicadeza», como las relativas a la «reinserción» de los que abandonen la violencia. Para ello, sostuvo que tendrían que haberse dado ya pasos como el acercamiento de presos. Imaz se mostró partidario de la suma del PP a la mesa de partidos y pidió al PSOE que dé más confianza al PP para que pueda implicarse. |