SINTONÍA TOTAL entre el Ministerio de Agricultura y Pesca y los arrantzales sobre la precaria situación de las reservas de anchoa en el Cantábrico. La reunión celebrada ayer por representantes del Gobierno central y las cofradías del Norte sirvió para constatar de nuevo que, a la luz de los últimos estudios científicos, la recomendación es de "pesca cero". Tal y como se preveía, ésa será la postura que la ministra Elena Espinosa llevará al próximo Consejo de Ministros de la UE, que tendrá lugar en Finlandia los días 20 y 21 de diciembre.
El secretario general de Pesca Marítima del Ministerio, Juan Carlos Martín Fragueiro, explicó que sus cálculos se sustentan en la campaña Bioman, que se realiza cada primavera. En el informe de este año se comprobó que la biomasa límite está por debajo de las 28.000 toneladas. Los asistentes al encuentro también analizaron los resultados del estudio sobre la abundancia de juveniles de anchoa, que dibujan un panorama igualmente desalentador.
«No se explicaría»
Así las cosas, el temor de los profesionales del mar se centra en que Francia ejerza presión sobre las autoridades comunitarias para autorizar la pesquería a cambio de «otras contraprestaciones». Así lo expresó el presidente de la Federación de Cofradías de Cantabria, Tomás Cos, que reclamó al Ejecutivo que sea «inflexible» sobre la clausura del caladero. Con todo, mostró su certeza de que se establecerá un Total Admisible de Capturas (TAC) de cero, puesto que «con los informes en la mano, no se explicaría otra decisión».
Por su parte, Martín Fragueiro adelantó que la próxima primavera se darán a conocer nuevos informes sobre la biomasa de la especie. |