La Policía sospecha que los dos militantes de ETA que supuestamente acudían la noche del miércoles a una cita con Zigor Garro, cuando éste fue detenido en una operación conjunta de las Policías española y francesa, habrían participado directamente en el robo de armas cometido por la banda en Vauvert (sureste francés) el pasado 23 de octubre, según informaron fuentes próximas a la investigación.
A última hora de la tarde de anteayer, agentes franceses detuvieron a Garro en compañía de su novia Marina Bernardó y del también miembro ‘liberado’ de ETA Ekain Mendizabal. Los tres iban a encontrarse con otros dos activistas que acudían en coche al encuentro, pero por alguna razón que no se ha podido determinar, éstos decidieron en el último momento no acudir a la cita y huyeron.
Los tres detenidos hacían uso de un chalé en la localidad de Quezac, próxima a Toulouse, que ayer estaba siendo registrado por la Policía. Los investigadores dan especial relevancia al hallazgo en la vivienda de un ordenador donde Garro, como presunto jefe de la ‘logística’ de ETA, podría guardar relevante información sobre la organización. Además, los agentes se incautaron de dos pistolas y un coche que los detenidos utilizaban para sus desplazamientos.
Análisis de huellas
Ayer por la mañana continuaba el registro del chalé por parte de los agentes de la Subdirección Antiterrorista (SDAT) de la Policía Judicial francesa que condujeron hasta el lugar a los detenidos. El análisis de las huellas que haya en la vivienda también puede deparar sorpresas dentro de la investigación.
Por el momento, sólo ha trascendido la identidad de dos de los asaltantes a la empresa de armas de Vauvert, Alaitz Areitio y Oihan Barandaia, que están por confirmar. El ‘comando’ que perpetró el medido asalto a la empresa, con secuestro previo de parte de la familia de los dueños, estaba compuesto por, al menos, cinco personas.
A Zigor Garro se le considera responsable del aprovisionamiento de armas para la banda como jefe de ‘logística’ y, por tanto, directamente relacionado con el robo de las pistolas, aunque se descarta su participación directa en la acción ya que la vivienda que utilizaba llevaba siendo vigilada por los agentes desde hacía casi dos meses y el asalto se cometió hace cinco semanas.
Curiosamente, frente a las sospechas policiales, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, negó ayer que del dispositivo conjunto con la Policía francesa se fugase ningún otro presunto miembro de ETA diferente de los tres que finalmente fueron detenidos. «Es lo que estaba previsto, pero sigue abierta», sentenció el titular socialista de Interior en el Gobierno español. |