Acuerdos«Pedimos a ELA y CC.OO. que dejen de lado sus intereses partidistas y contribuyan a la unidad sindical» Absentismo«Hace un año que hemos solicitado un protocolo de actuación para atajar el acoso laboral y el absentismo, pero desde Interior no nos hacen ni caso»
Proceso«Lo vemos con preocupación por el repunte de la kale borroka, lo que está ocurriendo en Francia y los intentos de torpedearlo»
Cándido Martínez Portavoz de ErNE
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Una nueva etapa se abre en el seno de la Ertzaintza merced a la aplastante victoria de ErNE en las últimas elecciones sindicales, con un total de 24 delegados, cinco más que ELA, que pasa a ser la segunda fuerza. El autodenominado «sindicato referente» de la Policía vasca afronta su liderazgo con el objetivo de propiciar acuerdos entre sindicatos para hacer fuerza en sus reivindicaciones laborales. El desterramiento definitivo de la violencia es otra de sus apuestas.
¿Dónde ha residido la clave de la abultada victoria electoral de ErNE?
En que somos un sindicato profesional e independiente que lleva luchando por los derechos de todo el colectivo desde hace 22 años. Estos resultados reafirman la consolidación de un proyecto con unos objetivos, el propio cuerpo considera que hay un sindicato que está reivindicando sus derechos y que muchas veces denuncia a los propios partidos políticos o al grupo que esté en el Gobierno.
¿Cuáles son los principales retos que se abren de cara al próximo cuatrienio?
Seguimos con el debate para establecer la jubilación en los 60 años, como marca el Parlamento vasco. Después, desarrollar la segunda actividad y modificar la relación de los puestos de trabajo. En este último caso, para combatir un modelo policial que la propia sociedad no quiere, con cientos de ertzainas en labores burocráticas en lugar de dedicarse a la prevención.
Otro problema es atajar la falta de coordinación entre las diferentes Policías vascas.
Es increíble que, en pleno siglo XXI, no estén funcionando las Juntas de Seguridad Local, que no tengamos bases de datos conjuntas y que no estemos presentes en Europa. Hay un ejemplo claro de la actual situación, y es que nosotros no podemos hacer una ‘‘persecución caliente’’ en Francia; si se da un delito en Irun, nuestras patrullas no pueden cruzar a Francia, pero tampoco en los límites de Gasteiz con Miranda de Ebro o Burgos.
Las alianzas con otros sindicatos, ¿serán una de las claves de este nuevo periodo?
Es un aspecto muy importante, ErNE siempre ha intentado buscar acuerdos con otras fuerzas sindicales para conseguir los objetivos que necesita la Policía vasca. Pero, históricamente, estas alianzas siempre se rompen por los intereses partidistas de sindicatos confederales como ELA y CC.OO. Por eso, les pedimos que dejen de estar a las órdenes de otros y contribuyan a la unidad sindical para presionar a la administración y lograr las mejores condiciones posibles.
¿Cabe llevar a cabo alguna medida concreta para atajar el elevado absentismo laboral del cuerpo?
En este punto, acusamos de dejación al Departamento vasco de Interior, ya que hace más de un año que hemos solicitado un protocolo de actuación tanto para combatir el acoso en el trabajo como el absentismo laboral, y no nos hacen ni caso. Lo que sucede es que el absentismo está provocado por muchos motivos, laborables y médicos, que no les interesa abordar, ya que derivan del propio acoso laboral de algunos mandos. Sólo dicen, como aseguró en su día el consejero Balza, que tienen ‘‘bajistas profesionales’’. Pues nosotros acusamos a ciertos políticos de ser responsables de ese absentismo laboral.
¿Cómo son actualmente las relaciones con el Departamento vasco de Interior?
De tirantez. Hemos estado cuatro años en continuo conflicto, por lo que pensamos que es el peor equipo que ha pasado por el Departamento de Interior. Sólo se han atrevido a negociar cuando hemos ejercido mucha presión y ése no es el carácter que debe tener, ya que tiene que ser dialogante. En los últimos meses, nunca han querido establecer cauces de comunicación directos para solucionar nuestros problemas, no sabemos los motivos, pero esperamos que, o cambien ellos, o que el propio departamento cambie a las personas si no son capaces de entablar un diálogo profundo.
¿Cuál es el papel que debe de-sempeñar la Policía vasca en el actual proceso de paz?
Somos una pieza fundamental, y vamos a seguir persiguiendo todo tipo de delitos, que no le quepa duda a nadie. Las actuaciones políticas les corresponden a los políticos, y nosotros les pedimos que sean conscientes del deber y la obligación que tienen respecto a la ciudadanía vasca.
¿Cómo se ve el proceso desde el cuerpo?
Con preocupación, por el repunte de la kale borroka, lo que está sucediendo en Francia y que, no sabemos por qué, se intenta torpedear el proceso. Estamos inquietos y a la expectativa por cómo va avanzando, pero siempre con una gran esperanza de que la violencia desaparezca de las calles, ya que aparte de policías somos ciudadanos vascos y queremos que exista paz en este país.
En este caso, se podrían derivar recursos de la Ertzaintza para combatir otros delitos.
Efectivamente, tenemos muchos efectivos dedicados a escoltas y a protección de partidos políticos que podrían dedicarse a la seguridad ciudadana, por lo que habría una mayor presencia en las calles y cercanía al pueblo. |