«con menos dinero no se puede vivir». Con estas palabras ilustró ayer Dámaso Casado una de las principales apuestas de UGT-Euskadi para la próxima campaña de la negociación colectiva. El sindicato quiere lograr en 2007 que todos los trabajadores cubiertos por convenio ganen «al menos 1.000 euros» brutos al mes, una circunstancia que no se da en categorías bajas del comercio y los servicios.
Para ello, los delegados de UGT plantearán «siempre» subidas superiores al nivel de inflación, y sin discriminar a mujeres, jóvenes y discapacitados.
El líder de la central subrayó que la reforma laboral de julio ha permitido la conversión de «miles» de contratos temporales en indefinidos, y se comprometió a seguir mejorando la calidad del empleo a través de la negociación colectiva, así como a luchar a favor de la salud laboral.
Casado denunció, por último, que el 50% de los asalariados vascos aún no ha renovado sus convenios este año, lo que significa que 270.000 personas ven cómo sus condiciones laborales están virtualmente congeladas. |