La Comisión Europea dictaminó ayer que ninguno de los Estados miembros de la UE que pretenden unirse a la zona euro cumple todavía todos los requisitos de estabilidad macroeconómica para ello, aunque valoró los progresos efectuados por la mayoría de países.
Así se recoge en el informe de convergencia publicado ayer, que evalúa los avances hacia la entrada en la Unión Económica y Monetaria de la República Checa, Estonia, Chipre, Letonia, Hungría, Malta, Polonia, Eslovaquia y Suecia. Según Bruselas, los nueve países han hecho avances hacia la convergencia con sus futuros socios, pero «a diferente ritmo».
La portavoz de Asuntos Económicos y Monetarios, Amelia Torres, recalcó que este informe «no prejuzga» la evaluación que la Comisión hará cuando los países lo soliciten individualmente, como sucederá, previsiblemente, el año que viene con Chipre y Malta, cuyo objetivo es entrar a la eurozona en 2008. Para poder incorporarse al euro es imprescindible un «elevado grado de convergencia sostenible» en estabilidad de precios, finanzas públicas, tipo de cambio y tipos de interés a largo, así como que la legislación nacional sea compatible con los tratados. |