La PATRONAL no ha tardado en responder al informe de Osalan que cifra en 73 millones de euros el coste de la siniestralidad para la economía vasca. Confebask considera que el estudio aborda un problema de «gran complejidad» de forma «sesgada», «simplista» y «carente de rigor», en especial el apartado en el que el consejero Joseba Azkarraga aseveraba que este gasto se podría ahorrar con una inversión de sólo un millón de euros en medidas preventivas.
La organización empresarial se confesó «sorprendida» por la publicación del estudio y, como réplica, emitió ayer un contundente comunicado en el que deja claro su malestar.
Los empresarios tilda de «preocupante» que el Instituto Vasco de Seguridad y Salud Laboral y el propio Departamento de Empleo olviden «todas las iniciativas, todos los esfuerzos e inversiones» realizadas para mejorar la seguridad en los centros de trabajo. En ese contexto, «pretender que con una inversión de un millón» la siniestralidad desaparezca de forma «inmediata» es una muestra de «demagogia».
En su declaración, Confebask rechaza uno a uno los supuestos sobre los que se basa el informe, primero de sus características que se realiza en el Estado. Por ejemplo, se pregunta cómo explica Azkarraga que el 62% de los accidentes ocurrieran en centros donde sí se adoptaron medidas de seguridad.
Accidentes de tráfico
También inquiere al consejero de qué forma pueden invertir los empresarios a fin de evitar los accidentes de tráfico camino del trabajo -contabilizados dentro del estudio-, las enfermedades cardiovasculares o los trastornos psíquicos. En estos casos, ve «injusto» cargar las culpas sobre el empresario.
Como colofón, Confebask mostró su indignación por no haber sido informado de la elaboración del informe en el consejo general de Osalan, del que es miembro, junto a los sindicatos.
No es la primera vez que la máxima organización empresarial de la CAV y Azkarraga se enfrentan en un debate público sobre cuestiones sociolaborales. El año pasado, protagonizaron una encendida polémica al anunciar la patronal su intención de no aceptar nuevas reducciones en la jornada laboral de los trabajadores. |