NO IBA A SER MENOS que Santa Claus, Papa Noel o María y José. Olentzero dejó ayer las llaves de su caserío a las autoridades municipales de Mungia, que guiaron una visita por el interior de Landetxo Goikoa de la localidad, su nuevo hogar, un caserío de principios del siglo XVI de gran valor arquitectónico e histórico catalogado como uno de los baserris más antiguos de Euskadi.
«La madre de los caseríos vascos, que este año cumple su quinto centenario», explicaba el técnico de Patrimonio de la Diputación Foral de Bizkaia, Alberto Santana, acompañado del arquitecto de la obra, Eduardo de Felipe, y el alcalde de Mungia, José Antonio Torrontegi, entre otros representantes municipales. El carbonero permitió que los medios de comunicación curiosearan por sus dependencias a medio hacer: un sótano, planta y primera planta atravesados por un gigantesco árbol, que albergarán diferentes relatos audiovisuales, juegos virtuales, exposiciones y actividades interactivas, entre otras modernas sorpresas.
Orientado al público familiar, abrirá sus puertas en la primavera de 2007, permanecerá abierto todo el año, la estimación del precio de entrada oscila entre los 4 y los 6 euros y la de visitantes, entre 40.000 y 60.000. El lehendakari, Juan José Ibarretxe, asistirá, el próximo lunes, a la presentación oficial de la casa de Olen-tzero. Los niños tendrán sólo del 19 al 23 de diciembre para visitar y dejar sus cartas con todos sus deseos y peticiones.
Olentzeroren Baserria s/n, junto al Parque Urigüen, es la dirección oficial de Olentzero a partir de estas navidades. El proyecto se enmarca en un convenio firmado entre el Ayuntamiento de Mungia y la Diputación Foral de Bizkaia y abrirá oficialmente sus puertas, todo el caserío en su totalidad, muebles, equipamientos interiores, instalaciones para servicios, tienda, entrada, habitación y simulador, entre otros previstos, en marzo o abril. |