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José Elorrieta y Rafa Díez, durante la manifestación celebrada ayer en Bilbao en apoyo a los presos y, especialmente, a Iñaki de Juana. Zigor Alkorta |
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El Foro de Ibaeta critica el «inmovilismo» de Zapatero y le pide avances en el proceso
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Reclama a los partidos de la oposición que presionen al presidente para forzar gestos
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Amaia Artetxe Bilbao
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Desde la preocupación por la actitud «inmovilista» que observan en el Gobierno español, los sindicatos que integran el Foro Ibaeta reclamaron ayer a los socialistas que den muestras de que «algo se está moviendo» e instaron a «dar pasos adelante» para superar el bloqueo en el proceso de paz. Aunque las intervenciones de los representantes de ELA y LAB, José Elorrieta y Rafa Díez, se centraron en la falta de voluntad demostrada por el Ejecutivo de Zapatero en avanzar en la solución al conflicto, también pidieron al resto de formaciones políticas un papel activo para exigir a José Luis Rodríguez Zapatero que pase de las palabras a los hechos, de las voluntades a las realidades.
Rafa Díez aseguró que «no se puede permitir todo lo que está pasando» y se preguntó qué ha hecho el gobierno español «para asentar un escenario de distensión en el camino hacia la paz», cuestión para la que apuntó respuestas como los autos y decisiones que toma la Audiencia Nacional «cíclicamente», los procesos judiciales abiertos, como el sumario 18/98 o el referente a las herriko tabernas, «la persecución al derecho de manifestación y organización», la doctrina Parot - «ahí está el caso de Sagardui o el de Iñaki de Juana»- y la dispersión. También José Elorrieta abundó en esta pasividad indicando que mientras la sociedad comparte que tras el alto el fuego deberían haberse desarrollado diferentes iniciativas para el avance del proceso, el lema de Zapatero ha sido y es «ni una mala palabra, ni una buena acción».
Al mismo tiempo declaró que «el Ejecutivo está obligado a dar señales de que algo se está moviendo» y aseguró que los partidos de la oposición tienen a obligación de ejercer presión sobre Zapatero y los socialistas para obligarles avanzar en el proceso. Elorrieta también insinuó que la actitud pasiva del presidente español en materia penitenciaria no se debe a su «poca» audacia, sino a una falta de «convicciones democráticas».
Por otro lado, Rafa Díez, tras reprochar al Gobierno socialista que no se puede «recorrer el camino de la paz» jactándose de dar menos pasos que el PP y decir que se están «haciendo mal las cosas», aseguró que el PSOE está jugando con la situación, con los deseos de la sociedad «en función de intereses tácticos». Por todo ello, pidió que el Ejecutivo español deje de «echar balones fuera» y reclamó «una paz y una democracia con mayúsculas».
Elorrieta fue especialmente duro con la política penitenciaria del Gobierno de Zapatero, a quien acusó de convertirse en «gestor del odio», y criticó la situación de Iñaki de Juana Chaos, de la que dijo que es «un caso paradigmático, de esos que resumen la totalidad del montaje político y judicial y la crueldad de los Estados». |
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