EL CONSELLER de Interior y secretario regional del PP en Baleares, José María Rodríguez, juró ayer «con la Biblia en la mano» que «jamás» pudo avisar al ex alcalde de Andratx, Eugenio Hidalgo, de su detención ni del registro que se produciría en su Ayuntamiento porque, según afirmó, fue el propio Hidalgo quien le transmitió su «inquietud» por la información que había recibido de «alguien» de su entorno que le advirtió de que el juez iba a firmar un auto en firme contra su persona el lunes siguiente, día 27 de noviembre.
Rodríguez aseguró que tuvo conocimiento de la detención y del registro realizados en el Consistorio mallorquín a través del jefe de la Policía Local del municipio, sobre las 10:00 horas de ese mismo día, cuando éstos ya se estaban produciendo.
Pidió disculpas a los ciudadanos por sus «errores» cometidos, según dijo, al haber confiado en la palabra de Hidalgo «creyéndole víctima de un acoso político», al haber creído «en la sinceridad» sin valorar la «erosión que los hechos supondrían para su partido» y por las «declaraciones desafortunadas» que, según aseveró, hizo al sentirse objeto de un «cerco injusto y demoledor». «Ni hoy es lunes, ni volverá a serlo jamás», enfatizó. |