«Los suicidios y las muertes extrañas son la aplicación extrajudicial de pena de muerte en nuestro país» «Es grave cómo la Fiscalía se inhibe y no investiga» César Manzanos Salhaketa
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La lista de reclusos muertos en las prisiones vascas sigue creciendo pero ello no conlleva a un aumento de la transparencia ni de las investigaciones sobre cada caso. Hartos de esta situación, desde Salhaketa han decidido pedir explicaciones a las instituciones competentes. Es más, más allá de la denuncia general, la asociación de apoyo a las personas presas anunció ayer la presentación de una querella en el Juzgado de Instituciones Penitenciarias contra la dirección de la prisión de Martutene a la que responsabilizan de la muerte del joven que se suicidó en su celda el pasado 16 de diciembre.
Gracias a una carta que escribió el compañero de celda de este preso de 23 años de origen saharaui, Salhaketa ha sabido que se le aplicó el aislamiento durante dos meses, pese a que se había intentado suicidar previamente hasta tres veces. «Un castigo totalmente contraindicado para personas con problemas psiquiátricos de este calado», tal y como recuerda Marta Aldanondo, abogada penalista de Salhaketa.
Sin embargo, la actuación en los meses previos a la muerte de este recluso no es la única que podría ser constitutiva de delito, según esta asociación. También ponen el acento en la media hora que transcurrió desde que el primer funcionario vio al joven ahorcado en su celda hasta que acudió en su ayuda.
Relato del compañero
«Vino el funcionario y encontró colgado a Abdel. Me despertó y me dejó solo con él. Lo descolgué y traté de reanimarlo. Todavía echaba sangre por la herida y también por la boca y la nariz. Se murió en mis manos. A la media hora vinieron a por él a llevárselo. Yo me siento culpable por ello. Le doy muchas vueltas a la cabeza y no puedo con esta situación, quiero que me expulsen a mi país». Es el escalofriante relato del compañero de celda del joven fallecido, también de origen saharaui, que deja en evidencia que los funcionarios de la prisión no lo auxiliaron a tiempo, tal y como subraya César Manzanos, de Salhaketa.
En este contexto, el colectivo de apoyo a las personas presas vuelve a reiterar la petición de dimisión del director de la cárcel guipuzcoana, al que acusa de una nueva negligencia que ha derivado en la cuarta muerte en poco más de un año en este centro penitenciario.
Los denunciantes temen, además, que el único testigo de cargo sea expulsado a su país y la muerte del joven el pasado mes de diciembre «vuelva a quedar impune por falta de pruebas». Una circunstancia demasiado habitual según Salhaketa, debido a la falta de transparencia de las instituciones penitenciarias. |