LAS INSPECCIONES que la Policía Municipal ha llevado a cabo durante las fiestas en 28 establecimientos de Bilbao para comprobar si vendían material pirotécnico han resultado negativas, según informó el Ayuntamiento, que atribuyó el resultado «al control y concienciación de comerciantes y usuarios hasta que logremos alcanzar la cota cero tanto en heridos como en utilización de este material».
El primer objetivo, considerado «un gran logro» ya se ha conseguido, mientras que en el segundo las cifras muestran un importante avance respecto al año pasado. Las 27 intervenciones debidas a molestias o empleo se han saldado con la incautación de kilo y medio de material en tres decomisos, frente a los 54 en los cuatro decomisos del inicio de 2006.
Tolerancia cero
El Consistorio ya había advertido antes del inicio de las fiestas a través de Tomás del Hierro, jefe de Seguridad Ciudadana, que aplicaría una política de «tolerancia cero» en esta materia, con la que se pretende continuar el descenso continuado en el uso de petardos, una costumbre tradicionalmente muy arraigada entre los vizcainos.
Así, de los 6.000 kilogramos que la Policía intervino a principios de la década de los noventa se ha pasado a los 54 del año pasado y la pronunciada bajada del último balance.
Las frecuentes evaluaciones y el temor a las multas económicas derivadas de la venta de petardos son los dos factores que han provocado reservas en las tiendas de golosinas, a los que solían acudir los usuarios que optan por celebrar las navidades con ruido.
Aún así, hay quien todavía sigue arriesgándose, ya sea vendiendo en las mismas jornadas festivas ante la improbabilidad de que las autoridades se presenten justo en esos días o abasteciendo a "gente de confianza" en un intento de mantener la tradición. |