EL PRIMER ministro de Irak, el chií Nuri Al Maliki, ordenó ayer abrir una investigación sobre la ejecución de Sadam Husein, cuya difusión en vídeo originó una agria polémica al ser considerada por los suníes "humillante" para el ex dictador.
Maliki tomó esa decisión para evitar un recrudecimiento de la violencia sectaria entre los chiíes, que controlan el Gobierno, y los suníes, en los que se apoyaba el régimen del ex presidente de Irak, ejecutado el 29 de diciembre por crímenes contra la humanidad. El objetivo de la investigación es «identificar a quienes están detrás de la filmación del vídeo», dijo el diputado chií Abás al Bayati, miembro de la Alianza Unida (AU).
La polémica, que ha cruzado la frontera de Irak a otros países islámicos, se desató por haber tenido lugar la ejecución el primer día de la principal fiesta musulmana de Al Adha (Sacrificio), y por lo que los suníes calificaron de "humillación" y "provocación" a Sadam llevada a cabo por personas chiíes justo antes de que el derrocado presidente fuera ahorcado. Gobiernos de países como Arabia Saudí o Egipto también lamentaron este hecho y sus posibles repersuciones.
En un vídeo de la ejecución se puede ver al ex dictador acompañado de verdugos encapuchados que le dirigen hacia la horca, mientras se escuchan voces alabando al clérigo chií Muqtada al Sadr y a su padre, Baqer al Sadr, asesinado durante el régimen de Sadam. Además, se escucha una voz que dice: «Sadam vete al infierno». La grabación muestra cómo reacciona el ex presidente con enfado y responde: «Al infierno... al infierno», «Ésta es la horca de la desgracia». |