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Demostración de fuerza del grupo de Al Fatah, "mártires de Al Aqsa", fiel al presidente Abbas. Archivo |
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El boicot a Hamas profundiza el abismo
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En el horizonte de 2007 quedan unas elecciones anticipadas y las consecuencias de intentar apartar a HAMAS del gobierno
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Begoña Astigarraga Bilbao
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Muertos Israel ha matado en 2006 a 606 palestinos, 141 de los cuales eran niños
Elecciones El adelanto electoral ha abierto más la brecha entre Abbas y Hamas
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DESDE QUE Hamas consiguiera un triunfo electoral sin precedentes el pasado 28 de enero, la situación en Palestina se ha ido complicando hasta convertirse en lo que podría ser el inicio de una de guerra civil.
El boicot de la UE, Estados Unidos e Israel al gobierno de Hamas, cortando la ayuda económica que sustenta a la Autoridad Nacional Palestina (ANP), ha degenerado en una grave crisis económica en los territorios ocupados (La EU aportaba 500 millones de euros). Los sueldos de los funcionarios del Estado no se pagan desde marzo. Profesores, policías, administrativos, etc., no cobran sus salarios y el asedio y los bombardeos que han sufrido en Gaza durante meses por el Ejército israelí han destrozado los sistemas de suministro de luz y agua. Escasean el combustible, los medicamentos y muchos alimentos de primera necesidad que no pueden ser importados debido al cierre de los pasos fronterizos bajo el control arbitrario de los israelíes.
Los llamamientos de las organizaciones internacionales de ayuda humanitaria a relajar el control y restablecer las ayudas son incesantes, pero esto no se producirá hasta que el gobierno de Hamas sea derrocado. «La insoportable presión económica se aplica sobre una población bajo ocupación militar. Los que están pagando el precio mas alto son los más vulnerables, los más pobres, los enfermos, los ancianos y la infancia», afirma el Comisionado General Adjunto de la UNRWA, Filippo Grande.
La situación de los derechos humanos en los territorios ocupados también ha sufrido a lo largo de 2006 un serio deterioro, según denuncia la organización israelí B'Tselem en su informe anual. Principalmente se ha incrementado el número de asesinatos de civiles y la destrucción de casas e infraestructuras en la Franja de Gaza.
De acuerdo con la investigación de B'Tselem, desde enero hasta la última semana de diciembre de 2006, las fuerzas de seguridad israelíes han matado a 660 palestinos en los Territorios Ocupados e Israel, entre ellos 141 menores. La organización señala que, del total, al menos 322 de los asesinados no se encontraban tomando parte en las hostilidades en el momento en que fueron asesinados. La amenaza que supone el lanzamiento de cohetes contra las localidades israelíes de Sderot y Ashkelon aviva el deseo de represalia de los israelíes que practican la represión más dura contra la población palestina ante la pasividad internacional. El pasado 3 de noviembre las fuerzas israelíes no dudaron en disparar contra mujeres desarmadas en Beit Hanun, asesinando a dos de ellas. Cinco días después, en esta misma ciudad, los obuses israelíes mataron a veinte civiles, entre ellos varios niños.
Tras este último crimen, y a instancia de Francia, la Asamblea General de Naciones Unidas adoptó una resolución que reclamaba el fin de las operaciones israelíes en Gaza y el fin de todos los actos de violencia. Sin embargo, tal situación está lejos de alcanzarse.
Los intentos por alcanzar un acuerdo para crear un gobierno de unidad nacional en Palestina no han dado resultados, pese a que Hamas había presentado un candidato a primer ministro que contó en principio con el visto bueno de Abbas. Pero esa posibilidad quedó clausurada cuando, con el apoyo de la UE y de Estados Unidos, Abbas anunciaba el pasado 16 de diciembre su intención de convocar elecciones anticipadas. La noticia, calificada por los dirigentes de Hamas como un «golpe de Estado», provocó una cadena de enfrentamientos y ataques entre las diferentes facciones armadas posicionadas del lado del gobierno de Hamas y las de Al Fatah, fieles al presidente de la ANP.
La tregua declarada entre las facciones apenas duró 48 horas. Y la violencia continuará, sin duda, durante 2007. Aunque según confirman las encuestas, en uno y otro bando (israelíes y palestinos) se aspira a la paz, lo cierto es que en ambos campos crecen los odios y los extremismos, con discursos de "guerra a muerte" y "aniquilamiento total". |
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