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Carlos Alonso Palate, uno de los desaparecidos, mantenía a su madre ciega y a un hermano enfermo
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Los familiares siguen viviendo con inquietud las labores de búsqueda de sus allegados
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Vasco Press Bilbao
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Las frases «Observamos preocupados una lucha fraticida entre el Gobierno y el PP» Enrique Pulupa Portavoz Fenadee«Los terroristas no miran nacionalidades ni culturas con sus acciones» Raúl Jiménez Sec. Rumiñaui«Los inmigrantes también padecen nuestros problemas» Rafael Simancas PSM-PSOE
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Carlos alonso palate, de 35 años, uno de los dos ecuatorianos desaparecidos tras el atentado de ETA en el aeropuerto de Barajas, enviaba dinero a su país mensualmente para mantener a su familia. Su primo Oswaldo Sailema indicó al diario ecuatoriano ‘‘Hoy’’ que Carlos Alonso trabajaba en una fábrica de plásticos en Valencia y cada mes «enviaba dinero a su madre, que es cieguita, y a un hermano que está enfermito en Picaigua».
Sus tíos, Luis Palate y Enma Pilla, viajaron desde Valencia para conocer la magnitud de la explosión. «Él aparecía poco porque era bastante independiente. No entiendo cómo se vino de Valencia con su amigo Hernán Moyolema y se quedó dormido en el coche», dijo su tío.
La novia de Diego Armando Estacio, Verónica Arequipa, también de Ecuador, sobrevivió a la explosión ya que fue a la nueva terminal a recibir a sus familiares, mientras su pareja descansaba en el automóvil tras haber estado de fiesta en un club nocturno. Fue ella quien alertó de lo sucedido al padre de su novio, que se encontraba en ese momento la localidad de Alcorcón.
Arequipa le explicó que fueron al aeropuerto para «esperar a su madre y que él decidió quedarse a dormir en el coche». «No saben la tristeza que me da no saber lo que le ha ocurrido a mi hijo», señaló su padre, Wilson Estacio, al diario ‘‘Expreso’’. «Ha sido el fin de año más amargo de nuestras vidas, y lo peor es que mientras más pasas el tiempo, más se agotan las posibilidades de encontrarlo con vida», dijo. |
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