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Desde el centro
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Bob Nardelli cae,los accionistas ganan
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Carlos Humanes
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En cierto sentido el panorama corporativo estadounidense ha iniciado el año con las mismas incertidumbres con las que cerró el anterior, sin embargo, sí se ha producido alguna novedad relevante en estos primeros compases de 2007. Especialmente una: la dimisión de Bob Nardelli, presidente y consejero delegado de Home Depot, uno de los grandes blue chips estadounidenses de toda la vida. Sobre todo si la historia que cuentan los periódicos especializados del país es cierta y ha sido el consejo de administración de esta gran cadena para el hogar el responsable real y último de la defenestración de este alto ejecutivo. De ser así, se habría ocurrido un cambio espectacular en la actitud de unos consejeros que a lo largo de seis años había aplaudido cada una de las controvertidas decisiones tomadas por su jefe. Incluida la relacionadas con su sueldo y con los parámetros de valoración que la empresa establecía para justificar la subida. Y, todo ello, a pesar de que los grandes accionistas de la empresa, fondos de inversión y de pensiones fundamentalmente, llevaban ya bastante tiempo poniendo en cuestión esta política. Aún así, Nardelli le ha sacado partido a su rendición y ha obtenido 20 millones de dólares adicionales, no previstos en contrato. Pero el mensaje está en marcha. Los callados institucionales de las grandes empresas en las que la propiedad está suficientemente repartida como para que no haya un dueño claro pueden ser capaces de unirse y forzar a todo un consejo de administración, en el que no se les permite tener representación, a despedir a su líder y a abrir la puerta al hombre que les contrató. Las cifras son muy elocuentes y los blogs especializados las recordaban profusamente: Durante los seis años en que Nardelli ocupó su puesto ha obtenido una retribución total de 245 millones de dólares. Unos emolumentos que contrastan con la cotización de las acciones de Home Depot, que se sitúa ahora en torno a los 41 dólares, casi un 7% por debajo de su precio en diciembre de 2000, cuando Nardelli accedió al poder. |
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