TIDIANE HA vuelto a casa. El niño de tres años natural de Guinea Conakry, que el pasado octubre llegó a Bilbao para ser operado de una dolencia cardiaca, regresó ayer a su casa «completamente restablecido».
Tidiane, visiblemente mejorado y ajeno a la expectación que le rodeaba, inició su viaje de regreso desde el aeropuerto de Loiu -Bizkaia- tras pasar tres meses con una familia de acogida de Sestao dentro del programa ‘‘Viaje hacia la vida’’, de la organización no gubernamental Tierra de Hombres. En el País Vasco se encuentran seis niños integrados en este plan de acogida.
Según explicó Mary Gómez, una colaboradora de esta ONG, Tidiane sólo tuvo que ser intervenido en una ocasión por el servicio de Cardiología del Hospital de Cruces y su postoperatorio ha sido muy satisfactorio. Gómez afirmó que se trata de un caso «privilegiado» porque en un «tiempo récord» se va «totalmente restablecido», sin necesidad de volver al hospital y sin que vaya a tener que sufrir ningún problema por esta causa a lo largo de su vida. Con la misma satisfacción relató su experiencia la madre de acogida que durante estos tres meses ha estado junto a su marido, una pareja de jubilados de Sestao, pendiente de este pequeño, quien cumplió tres años la pasada semana. Amaia se mostró contenta «porque se va bien», aunque con la tristeza de que parta tan lejos. Explicó que que Tidiane ha sido «uno más de la familia», al tiempo que recordó lo nervioso que el niño se puso con la llegada del Olentzero y su fascinación por todas las pequeñas y grandes novedades que ha vivido.
«Es una alegría», afirmó Amaia, quien animó a otras familias a participar de una experiencia como ésta, que dijo estaría dispuesta a repetir. Y eso que una vez que Tidiane regrese a su casa, el contacto con su familia de acogida será prácticamente nulo, según explicó Gómez, quien indicó que ésta tiene que pasar una preparación que incluye hacer frente a «una separación en toda regla». A la familia, explicó, se le hace ver lo que vivieron los padres biológicos del niño cuando se despidieron de él y la «gran satisfacción» que tienen que tener cuando «lo devuelven curado». |