EL AÑO 2006 a punto ha estado, también en el País Vasco, de alzarse como el año más caluroso de las últimas décadas y de destronar a aquel fatídico 2003 dominado por la ola de calor. En Euskadi, el año pasado se ‘‘cerró’’ con una temperatura media de 14,4ºC, acercándose peligrosamente al registro del año más caluroso. Esta media sólo fue superada en 1989 y 1997, con 14,6 grados y en 2003, con 14,5º. Así desde el Observatorio Meteorológico de Igeldo, el referente climatológico en el País Vasco, se constata que ha sido el cuarto año más cálido desde 1929.
«Los 14,4º son un promedio altísimo. Y lo que nuestras series climatológicas revelan, ante todo, es que estamos ante una grupo de años muy cálidos que se suceden sospechosamente desde la década de los ochenta», afirma Miguel Ángel Manjón, técnico de Meteorología del Observatorio de Igeldo. «Un fenómeno muy significativo es que desde 1996 no hay un año que se enmarque en valores termométricamente normales. Durante la última década no se han dejado de producir anomalías térmicas y siempre con el termómetro apuntando hacia arriba», afirma.
Así, si la temperatura media ‘‘normal’’ en el País Vasco es de 13,2 grados, los 14,4 registrados este año se consideran, en términos técnicos, como una subida muy alta. «En nuestras clasificaciones estadísticas constatamos que desde hace diez años no tenemos un año de esos llamados de los ‘‘de toda la vida’’. Los últimos son todos muy cálidos y baten marcas constantemente, llegando a rozar, en muchos de los casos, las efemérides», matiza Manjón.
«Que en este observatorio, el año 2006 haya obtenido el cuarto registro histórico es muy significativo; es una punta de lanza del cambio de tendencias y es síntoma del cambio climático. Aunque tampoco es una tesis demasiado original porque me estoy apuntando a los argumentos que defienden centenares de expertos», subraya. Manjón corrobora así las palabras de Angel Rivera, portavoz del Instituto Nacional de Meteorología, que ha destacado la ‘‘anomalía cálida’’ de las temperaturas. Rivera consideró prematuro atribuir al cambio climático el aumento térmico, pero observó que los datos están «en consonancia» con los estudios científicos.
Pero no sólo se han batido registros en Igeldo. En el Observatorio del Aeropuerto de Foronda, 2006 ha sido el tercer año más cálido desde 1945. En Loiu ha sido el segundo más caluroso desde el año marcado en rojo por excelencia en el calendario, 2003, y en Hondarribia, con 15,6º, ha sido el tercero, después de 2003 y 1997.
El mar, un dato preocupante
Un dato muy preocupante y que invita a la reflexión es la medición realizada en el Aquarium de Donostia en base al agua del mar. En esta serie, que se viene realizando desde 1948, se han sucedido las efemérides. Es decir, que es la primera vez que se alcanzan esas temperaturas extremas en toda la historia. Este año pasado la temperatura del agua del mar ha llegado al extremo de 17,3 grados, un registro sólo batido en el año 1950. Hubo cuatro puntas en el agua en julio, setiembre, octubre y noviembre. «A nivel climatológico, cuatro efemérides en un solo año es una barbaridad porque que el agua del mar haga cosas tan raras como éstas es significa que está avisando de que algo extraño o probablemente algo peligroso esté comenzando a suceder», advierte Manjón.
Pero que los registros estén por las nubes es una tónica que afecta a todos los observatorios vascos que han logrado dos o tres cifras cúspides cada uno de ellos. En Foronda, por ejemplo, se han logrado tres efemérides climatológicas. Este observatorio registró los datos más cálidos de toda su serie en los meses de julio, octubre y noviembre. Igeldo también tuvo marcas punteras en julio y noviembre, y octubre no lo logró por apenas unas décimas. Hondarribia repitió máximas en esos tres meses y en Loiu el termómetro casi se derrite en julio y octubre con extremos y en noviembre casi lo rozó.
Octubre es un mes referencia que habla a las claras de este cambio de tendencia climatológico. En este sentido, desde el año 1945, no se conocía un mes de octubre tan caluroso ya que en ese período se superó en tres grados la temperatura media de 16,5º. Ese desborde de tres grados por encima de la temperatura media fue un dígito también contrastado en Gipuzkoa, con una media este mes de 18,1º frente a los 15º que alcanza de estándar y prácticamente se tocó en en Araba que llegó a los 14,9 cuando la media habitual es de 12º.
La particularidad más notable de ese mes de octubre residió en que las altas temperaturas fueron constantes, sin un ‘‘pico’’' específico, una tónica que también dominó el resto del año.
Todo ello revela que no se trata de algo episódico sino de una «anomalía térmica» que se reproduce en el tiempo. «A escala planetaria ha habido tres años muy calurosos 1998, 2003 y el año pasado. ¡A ver qué pasa éste!», precisa Manjón.
Precipitaciones
¿Pero cómo se han comportado las precipitaciones? Las medidas que está a punto de tomar el Consorcio de Aguas del Gran Bilbao restringiendo el riego en calles y jardines confirma la sequía.
«Así como desde 1980 se ha observado un evidente comportamiento de las temperatura al alza, el comportamiento pluviométrico es más estándar», se explica desde Igeldo. «Con la actual serie de datos recogidos se aprecia que 2006 ha sido algo deficiente en precipitaciones pero las cifras no resultan llamativas», aclara Manjón.
En Foronda sin embargo ha sido el año más seco desde 1948 y en Loiu el tercero más seco por detrás de 1948 y 1989. En Hondarribia ha sido el quinto año con menos lluvias recogidas porque Gipuzkoa recoge siempre más precipitación que Araba y Bizkaia. |