CUATRO palestinos resultaron muertos ayer durante la operación del Ejército israelí para capturar a un miliciano, y otros tres, entre ellos un alto mando de Al Fatah, perdieron la vida en choques entre sus milicianos de Al Fatah y Hamás al norte de Gaza.
Al menos 20 residentes de Ramala, donde finalizó la operación militar poco después del anochecer, resultaron heridos durante los violentos disturbios en la Plaza Manara, en el corazón de la ciudad, situada 16 kilómetros al norte de Jerusalén, cuando un contingente de soldados llegó al lugar para apresar a palestinos buscados. De momento no se ha identificado a todos los muertos y se desconoce su filiación, si es que tenían alguna.
En el norte de Gaza, uno de los muertos era un miliciano islámico de Hamás y otro de Al Fatah.
Entre los heridos de Ramala se halla Rabi Hamed, de las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, dependientes de Al Fatah, al que buscaban los soldados, pero logró huir, dijeron fuentes palestinas. Las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa, de corte islamista, fueron la réplica de la OLP para captar a la corriente palestina islámica, hasta entonces sólo representada por Hamás.
Los efectivos israelíes, que no sufrieron bajas, según fuentes militares, fueron atacados por militantes y viandantes con bombas incendiarias y a pedradas, al llegar con sus "jeeps" militares a la zona.
Un contingente adicional de soldados entró a la ciudad para cubrir la retirada de esos efectivos -que detuvieron a cuatro militantes-, y un helicóptero de la Fuerza Aérea efectuó disparos en terreno abierto para apuntalar la retirada de las tropas.
La operación, bajo riesgo de desencadenar disturbios como los ocurridos y efectuada en contra de una recomendación del Gobierno israelí para evitar este tipo de confrontaciones multitudinarias, fue autorizada por el general Yair Navé, jefe de la región militar central, con jurisdicción en Cisjordania, informó la radio pública.
Duelo fratricida en Gaza
Mientras, en Gaza, el jefe del Servicio de Seguridad Preventiva del Norte de Gaza y miembro del movimiento nacionalista Al Fatah, Mohamd Gharib, murió ayer en un asalto a su domicilio llevado cabo por milicianos de Hamás, informaron fuentes de seguridad. Los milicianos del movimiento islamista Hamás asaltaron la casa del general de brigada con rifles y cohetes y, en un primer momento, no dejaron que las ambulancias se acercaran al edificio donde había otros ocupantes.
Al menos otras dos personas más murieron ayer y otras 18 resultaron heridas en los enfrentamientos fratricidas entre las dos milicias palestinas.
El primer ministro Ismail Haniye, de Hamás, que ayer regreso a Gaza de un peregrinaje religioso a La Meca, llamó a la cordura entre las dos facciones, a las que aconsejó «empuñar los fusiles contra Israel, en lugar de combatir entre vosotros». |