La Mesa del Parlamento vasco, ante los siete casos de violencia contra las mujeres producidos entre el 20 y 28 de enero en localidades de los tres territorios históricos, manifestó ayer su «condena» y su «apoyo a las víctimas y a sus allegados», e instó a la ciudadanía a «posicionarse activamente contra cualquier expresión de violencia doméstica».
Tras mostrar su «convicción» de que la violencia que se ejerce contra las mujeres es «un atentado contra su integridad física y moral», «un ataque a su dignidad» y «una grave e intolerable violación de los derechos humanos», la Cámara de Gasteiz lamentó que estas actuaciones «destruyan vidas» y «condicionen el ejercicio de la plena ciudadanía por parte de las mujeres».
«Supone unos incalculables e irreversibles costes personales y sociales, y es la expresión de un orden social basado en la desigualdad», manifestó. En este sentido, hizo una petición a la ciudadanía en su conjunto para «posicionarse activamente ante cualquier expresión de violencia contra las mujeres, denunciándola y no consintiéndola». |