LA CAMPAÑA para el referéndum del 11 de febrero sobre el aborto, el segundo que se celebra en Portugal, arrancó ayer con algunos actos públicos y los sondeos favorables a la victoria del "sí" que, sin embargo, ha perdido terreno. Varias plataformas cívicas, constituidas a favor y en contra de una legislación más permisiva sobre el aborto, organizaron ayer actos, mientras los principales partidos se mantenían en general al margen.
Sólo las organizaciones más minoritarias, el Partido Comunista y el "Bloco de Esquerda" por un lado y el Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS-PP) por otro, convocaron a sus militantes en defensa del "si" y el "no" respectivamente.
Pero al igual que ocurrió ya en las últimas semanas, la pasión callejera despertada fue poca y apenas grupos de decenas de personas repartieron folletos y exhibieron carteles en defensa de sus posturas.
La opción que las encuestas dan como favorita en la consulta del 11 de febrero es el "sí" a la liberalización del aborto, que en el último sondeo de opinión publicado por la prensa lisboeta tenía un respaldo del 54%. Ese apoyo ha descendido de forma sostenida desde octubre, cuando era de un 63% según ese mismo muestreo, mientras que el "no" ha pasado del 27 al 33% en estos tres meses.
En el referéndum anterior, celebrado en 1998, cuando la despenalización del aborto fue rechazada por un 50,91% del electorado, aunque con una abstención del 68,06 que invalidó la votación. |