La policía judicial de la Guardia Civil acudió ayer a la casa de Torrecilla de Alcañiz donde el lunes murieron tres bebés a causa de un incendio para investigar el origen de las llamas, que también provocaron heridas graves a dos hermanos de las víctimas y leves a cinco familiares, todos de origen ecuatoriano. Los primeros indicios apuntan a una estufa de butano.
Los bomberos que intervinieron en la extinción del fuego y que aún no han hecho público el informe oficial sobre sus causas, informaron de que cuando llegaron a la vivienda, a las 10.40 horas, se encontraron un incendio generalizado en la primera planta. El parque de Alcañiz, que recibió una llamada del servicio de emergencias 112 a las 10.30 horas, envió dos vehículos, uno con una escalera, y cuatro bomberos. Los bomberos se encontraron la casa con un incendio generalizado en la primera planta, con llamas que salían por un balcón, que tuvieron que reducir para acceder por el interior a la segunda planta que estaba llena de humo.
En esa segunda planta rescataron a los tres bebés inconscientes, que entregaron a los servicios de emergencias sanitarias desplazadas al siniestro, y un cuarto niño, consciente, que estaba debajo de la cama. Aunque se está a la espera del informe oficial, se baraja como posible origen del incendio una estufa de butano que podría haber prendido de forma accidental unas cortinas en la primera planta.
Unos 200 vecinos de Torrecilla acompañaron a los familiares de los bebés en el funeral que se celebró en la tarde de ayer. A la ceremonia asistió la madre de los niños, Silvia Andrade, que pidió el alta voluntaria en el hospital donde fue atendida de las heridas que sufrió en el siniestro. |