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Italia puso pegas en el caso BNL.Efe |
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La Comisión Europea quiere limitar la capacidad de veto en las fusiones bancarias transfronterizas
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Propone criterios más estrictos para reducir la subjetividad de las autoridades de control
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Silvia Martínez Bruselas
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«No dejan lugar a la interferencia política o al proteccionismo en las operaciones» Charlie MacCreevy Comisario de Mercado interior
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Los países de la Unión Europea no tendrán más remedio que seguir estrictas reglas a la hora de evaluar futuras operaciones de fusión bancarias transfronterizas si los planes de la Comisión Europea salen adelante. Una medida con la que Bruselas pretende mejorar la eficacia y transparencia de estas operaciones y, sobre todo, limitar posibles abusos de poder por parte de los Estados miembros.
El comisario de Mercado Interior, Charlie MacCreevy, asegura ser consciente de los avances registrados en la consolidación del sector bancario europeo en los últimos meses y, que los problemas registrados en el pasado con las autoridades italianas de control -por el caso ABN-AMRO y la Banca Antonveneta- se han superado gracias a la «actitud positiva» del nuevo gobierno italiano. Sin embargo, el responsable comunitario aboga por fomentar todavía más las fusiones transfronterizas para crear bancos de mayor tamaño capaces de competir con los de EE.UU. en el mercado financiero mundial.
Un objetivo que se ve frenado hoy en día por unas disposiciones comunitarias que permiten a las autoridades de supervisión de los socios comunitarios bloquear las operaciones de fusión y adquisición previstas si consideran que pueden ir en contra de una «gestión sana y prudente» de la sociedad objetivo de tales operaciones. Para MacCreevy, se trata de un criterio demasiado vago y susceptible de permitir abusos por parte de los reguladores nacionales.
Por eso, con la nueva propuesta presentada esta semana, la CE pretende clarificar los criterios aplicables. «Las autoridades de control tendrán que proceder de una forma clara, transparente y coherente a la hora de evaluar las fusiones y adquisiciones transfronterizas. No dejan lugar a la interferencia política o al proteccionismo», advirtió el comisario MacCreevy.
Además de la modificación de los plazos de notificación y comunicación oficial, la nueva propuesta recoge únicamente cinco criterios que servirán a las autoridades de control para determinar si la fusión o adquisición puede tener lugar. Esta lista cerrada incluye desde la reputación y experiencia de toda persona que intervenga en la gestión de la entidad o empresa resultante hasta la solvencia financiera del adquiriente potencial. Asimismo, exige el cumplimiento de las pertinentes directivas comunitarias, el riesgo de blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo. La propuesta reduce también de tres meses a treinta días el plazo que tienen las autoridades nacionales para evaluar la operación. |
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