CADA DÍA tres mujeres maltratadas han pedido ayuda por teléfono en Euskadi. Eran llamadas estremecedoras, relatos de miedo aunque no se encontraran en ninguna cárcel del terror sino en su propia casa. Son cifras terribles pero que pertenecen al servicio vasco de atención telefónica a mujeres víctimas de maltrato o agresión sexual que ha recibido 1.202 llamadas durante su primer año de funcionamiento. Un teléfono que ha ayudado a salir de este abismo a centenares de maltratadas o agredidas ya que la mitad de las llamadas procedían de víctimas de alguno de estos dos delitos.
En el teléfono 900 84911 prácticamente la mitad de las 1.202 llamadas (49,48%) procedieron de las propias víctimas; un 22%, de interesados en recibir información; un 13%, de algún familiar de la víctima; y el resto, de amistades o compañeros de trabajo de la persona afectada o profesionales que trabajan en el ámbito de los malos tratos.
El perfil de las agredidas es heterogéneo pero responde a algunos patrones comunes. De hecho sesenta de cada cien llamadas fueron realizadas por mujeres de entre 30 y 59 años; el 18%, por mujeres mayores de 60 años; y el 5,7%, por víctimas de menos de 19 años. La relación de las mujeres maltratadas con su agresor era matrimonial en un 47% de los casos; en un 23%, de pareja; y en 7% maternal, mientras que el resto se divide entre vínculos familiares y personas conocidas. Y el 60% eran mujeres con hijos a su cargo. En cuanto a la procedencia geográfica, la mayoría (73%) fueron mujeres de la CAV o del resto del Estado, seguidas de mujeres oriundas de América Latina. Más del 79% de las llamadas estuvieron relacionadas con situaciones de malos tratos y/o agresión sexual, y un 20% reclamaron orientación. |