|
El Zaragoza volvió a aparecer en el camino del Barcelona en la Copa del Rey para amargarle la vida, como ya hizo en la temporada anterior, y conquistó el Camp Nou (0-1) obteniendo una victoria de mérito, que premió su vocación ofensiva y que castigó la falta de efectividad del equipo azulgrana. Todo lo previsto por su entrenador, Víctor Fernández, salió a la perfección para desesperación de Frank Rijkaard, cuyos argumentos no encontraron reflejo en el marcador, aunque no se le pudo reprochar actitud ni ganas al equipo catalán, desactivado por el entramado del Zaragoza en su propio estadio. Empeñado en confirmar su recuperación, el Barcelona se sobrepuso al frío ambiente del estadio para intentar llevar la batuta del partido desde el arranque. Pero no pudo ser, el gol premió la ambición del Zaragoza y retrató las lagunas defensivas del Barcelona, que perdió su primer partido de la temporada. |