En Irak se han malgastado cientos de millones de dólares en la ayuda a su reconstrucción, según un informe de 500 páginas elaborado por la oficina del Inspector General para la Reconstrucción en dicho país árabe difundido ayer.
Este organismo, que preside Stuart Bowen, presenta al Congreso cada trimestre un informe sobre el estado de la reconstrucción que envía para informar sobre la situación de los fondos. El fondo para la reconstrucción de Irak, creado en 2003, es de 21.000 millones de dólares.
El informe pone de manifiesto que se desperdiciaron millones de dólares como los 43,8 millones que pagó el Departamento de Estado a la contratista «DynCorp International» por un campamento residencial para el entrenamiento de policías construido en los terrenos del Palacio Adnan, en las afueras de Bagdad, que está vacío.
A su vez, el análisis apunta que «la situación, en lo que a la seguridad se refiere, continúa deteriorándose, lo que impide que se progrese en determinados sectores». Además, la auditoría indica que la corrupción continúa presente en Irak y la seguridad de sus infraestructuras es aún «vulnerable». |