Las facciones palestinas renovaron ayer su compromiso de acabar con los enfrentamientos internos, tras una nueva ola de violencia que ha causado al menos 22 muertos y unos 200 heridos en 24 horas.
Representantes del Movimiento de Resistencia Islámica, Hamás, y del grupo nacionalista Al Fatah se reunieron ayer, bajo los auspicios de la Embajada de Egipto, y llegaron a un acuerdo para volver aplicar el alto el fuego que entró en vigor el pasado martes y que colapsó a los dos días.
Las partes se han comprometido a «cesar todos los ataques mutuos» y a volver a aplicar las cláusulas del acuerdo del martes, por el que se instaba a los milicianos a retirarse de las calles.
Un dirigente de Hamás, Nizar Rayan, anunció, al término de una reunión de tres horas, que representantes de los dos movimientos contactarán ahora con las milicias para instruirlas y que volverán a reunirse para evaluar la situación.
En la reunión de ayer tarde participó el enviado de Abas y predecesor interino suyo, Rauhi Fathui, y en otra cita anunciada para el final del día se esperaba que estuvieran presentes también el primer ministro y líder de, Hamás, Ismail Haniye, y su ministro del Interior, Said Siam.
El acuerdo de alto el fuego que se pretende volver a aplicar exige también que se retiren todos los puestos de control levantados por las milicias en las calles de Gaza y el retorno de los guerrilleros a sus posiciones.
Al Gobierno se le exhorta a que «restablezca la seguridad pública» y a las partes enfrentadas a entregar a todos los sospechosos de instigar a la violencia.
Liberar a secuestrados
Las facciones enfrentadas se comprometen a liberar a todos los secuestrados y a cesar cualquier actividad propagandística contra los demás grupos.
Finalmente, se hace un llamamiento a evitar que la violencia se propague a Cisjordania y se solicita a Abas y a Haniye, que «se preparen para una nueva ronda de conversaciones» para formar un gobierno de unidad nacional.Abas se entrevistará el próximo martes en Arabia Saudí. |