«EN ESTOS momentos, desde Gesto por la Paz consideramos prioritario que la sociedad se movilice con un claro mensaje: exigir a ETA su desaparición; esto es, el fin inmediato de su actividad terrorista». Con estas palabras presentó ayer esta coordinadora pacifista la manifestación que tiene previsto realizar el día 10 de febrero en Bilbao y que partirá a las 17.30 horas de la plaza Sagrado Corazón. El lema elegido para la ocasión será: "Es nuestro derecho, Paz y Libertad. ETA ez".
Maite Leanizbarrutia, Fabián Laespada y Pedro Mezo explicaron en el acto de presentación que en la marcha «se rendirá un homenaje a cada una de las personas que fueron víctimas del ataque del terrorismo y por supuesto, se recordará de manera especial a Carlos Alonso Palate y Diego Armando Estacio, las últimas víctimas de la intolerancia de ETA».
Asimismo, indicaron que «en este contexto de permanente discusión sobre el tema del terrorismo existen unas grandes olvidadas, las víctimas. Su situación no sólo no mejora, sino que incluso se agrava cuando observan estos enfrentamientos partidistas en las que ellas, pueden estar en boca de todos y, al mismo tiempo, sienten mayor olvido y alejamiento de la sociedad».
En esta línea, comentaron que en este pueblo, «cada uno tiene derecho a vivir en paz y en libertad. Es nuestro derecho. Después de estar 20 años reivindicamos la paz como fuente de justicia, frente a la absoluta injusticia que supone disponer de la vida de otro ser humano».
Víctimas como motor
Fabián Laespada explicó que «el reconocimiento de las víctimas» debe ser el impulso del «camino hacia la pacificación». En cuanto al resto de la sociedad, Laespada comentó que corresponde «manifestarnos claramente en contra de la violencia, nos queda continuar expresando nuestra firmeza contra la violencia y nuestra apuesta para alcanzar cualquier objetivo político».
«Esto es -continuó Laespada- seguir con el compromiso con nuestro presente y nuestro futuro que iniciamos ya hace muchos años porque esa será la única forma de cambiar el desaliento por la esperanza».
Además, añadieron desde la coordinadora vasca que «en esta situación que vivimos, las instituciones y los partidos políticos tienen una responsabilidad específica que no pueden eludir, ni traspasarla a la sociedad. Ellos son los responsables de gestionar cómo afrontar desde la política el problema del terrorismo. Nuestra primera demanda es de unidad, de situar el problema político fuera del plano partidista donde se puedan compartir estrategias y posiciones».
También dijeron los representantes de Gesto que si esta actitud «no es posible», como «por desgracia estamos siendo testigos, al menos es exigible que el problema del terrorismo no se utilice de forma electoralista».
Como colofón, y apelando al mundo que justifica la violencia, sentenciaron que no van a «aceptar de ninguna manera un modelo de sociedad impuesto desde las agresiones». |