AL MENOS 20 personas han muerto y más de 1.600 edificios han quedado destruidos por los tornados y fuertes tormentas que arrasaron ayer el centro de Florida, lo que obligó a decretar el estado de emergencia. Los tornados asolaron los condados de Seminole, Sumter, Lake y Volusia, en el centro de este estado de Estados Unidos, donde destruyeron casas móviles y negocios, derribaron árboles y líneas telefónicas y dejaron sin electricidad a unas 20.000 personas.
Trece de los muertos se registraron en Lake Mack y en Paisley y seis en Lady Lake, en el condado de Lake, informaron las autoridades, que dijeron que entre las víctimas hay un niño de siete años y un adolescente de 17.
En cuanto a los daños, se informó de más de 1.500 edificios destruidos en Lake y Sumter y unos cien en el condado de Volusia. Dos de las zonas más afectadas son Lady Lake y Paisley, dijo Christopher Patton, portavoz de ese condado de Lake.
Los tornados pasaron por los cuatro condados, ubicados al norte de Orlando, durante la madrugada.
El gobernador de Florida, Charlie Crist, quien declaró el estado de emergencia tras el paso de las poderosas columnas de viento, pidió al presidente, George W. Bush, que decrete el estado como zona de desastre y argumentó que muchas de las comunidades de los condados afectados sufrieron pérdidas sustanciales durante las temporadas de huracanes de 2004 y 2005.
La línea de severas tormentas y torrenciales lluvias avanzaba desde el sur de Orlando y Cabo Cañaveral hacia el Lago de Okeechobee, en el sur del estado. |