LAS AUTORIDADES británicas empezaron ayer a aplicar fuertes controles para contener un brote de gripe aviar H5N1, la cepa más virulenta de la enfermedad, hallado en una granja en Holton, en el condado de Suffolk (este del país).
El brote, que se detectó en la zona más importante de actividad avícola del Reino Unido, fue confirmado por la CE tras los resultados de las pruebas realizadas en el laboratorio veterinario de Weybridge, en Surrey (sur). La explotación agrícola pertenece a la compañía Bernard Matthews y aún cuenta con 160.000 ejemplares después de la muerte de 2.600.
De acuerdo con los procedimientos establecidos por la normativa comunitaria, las autoridades británicas tendrán que sacrificar a todas las aves de la explotación agrícola y todos los visitantes de la zona tendrán que ser sometidos a desinfección.
Además, se establecerá una zona de protección de tres kilómetros en torno a la granja y una zona de vigilancia de diez kilómetros.
Así, estará prohibido el movimiento de aves de corral desde y hacia las áreas controladas, habrá restricciones en los servicios ferroviarios ya que los trenes no podrán detenerse cerca de estas zonas y no habrá mercados ni ferias avícolas. Al mismo tiempo, habrá un aumento de la vigilancia de los expertos en áreas cercanas a la granja de Holton y las aves domésticas no podrán compartir agua con las silvestres.
Este es el segundo caso del H5N1 de gripe aviar detectado en la UE en lo que va del año, tras el surgido en Hungría. |