UN TOTAL DE 902 hombres fueron detenidos por agredir, amenazar a sus parejas o quebrantar las órdenes de alejamiento durante 2006. Según informó Interior, el número de arrestados por estos delitos aumentó un 18,20% con respecto a 2005.
Del mismo modo, según indicó el Gobierno vasco, dos mujeres fallecieron a lo largo de 2006, mientras que 858 resultaron heridas con lesiones de diferentes niveles. La primera víctima mortal del año fue una mujer cuyo cadáver apareció en mayo en el interior de una furgoneta en Barakaldo. La víctima fue asesinada presumiblemente por su pareja, que se suicidó posteriormente. La segunda fallecida por este tipo de violencia fue una mujer de nacionalidad rumana que murió en julio en una vivienda de Basauri, acuchillada supuestamente por su esposo tras mantener con él una fuerte discusión. «El sistema de trabajo establecido tiene un carácter integral y hace especial hincapié en procurar una asistencia específica a las mujeres que sufren este tipo de delincuencia», indicaron desde el Departamento que dirige Javier Balza.
Durante 2006, la Ertzaintza llevó a cabo alrededor de 3.000 actuaciones relacionadas con casos de violencia contra las mujeres visitando a aquellas que estaban en situación de riesgo o contactando con ellas por teléfono. A esto hay que sumar los más de 200 terminales del teléfono "Bortxa" y los 500.000 dispositivos preventivos de seguridad establecidos por las patrullas para atajar situaciones de riesgo. «En determinados casos de especial gravedad se puede llegar al establecimiento de sistemas de vigilancia y protección directas de la víctima», explicaron desde Interior. En estos momentos 13 mujeres vascas disponen de un servicio de escolta.
Protocolo minucioso
Desde el pasado mes de diciembre todas las comisarías de la Ertzaintza trabajan con un protocolo que rige las pautas a seguir en un caso de violencia contra mujeres. El sistema, plenamente operativo ya, será te 2007 año por evaluadores tanto internos como externos a la propia Ertzaintza para obtener un certificado de calidad ISO.
«El objeto fundamental de este protocolo es controlar cada paso que se da en la atención a las víctimas, garantizando que se las informa correctamente sobre los derechos que las asisten, sobre la posibilidad de solicitar una orden de protección y sobre los servicios de asistencia letrada, entre otros aspectos», indicaron desde Interior.
Además, el sistema se complementa con un proceso de formación de los ertzainas para que conozcan mejor las características de este tipo de delincuencia, sus aspectos operativos, sociológicos, circunstancias psicológicas de víctimas y agresores. De este modo, más de dos mil agentes han recibido ya formación específica en Arkaute sobre estos delitos. Además, la Ertzaintza mantiene una «coordinación permanente» con las instituciones que atienden esta problemática, así como con las autoridades judiciales, a las que se comunican los casos de riesgo detectados a través de denuncias. |