El portavoz de Askatasuna Juan Mari Olano aseguró ayer que la muerte de De Juana tendría «consecuencias dramáticas». «No tengo una bola de cristal, pero lo que está claro es que el asesinato de Iñaki de Juana con esta condena a muerte no va a ser nada positivo ni para Euskal Herria, ni para el proceso que nos lleve a la resolución del conflicto, ni para Zapatero ni para el Estado español, ni para nadie. Lo que sé es que la ciudadanía vasca saldrá a la calle con unos niveles de enfado muy altos», vaticinó.
Olano responsabilizó de la situación del preso al presidente español, al propiciar «un proceso judicial que se abre a impulso político del Gobierno».
Por su parte, el portavoz del PNV en la Comisión de Interior del Congreso Emilio Olabarria aseguró que «imágenes tan naturalistas como ésta -en referencia a la foto de De Juana- son las que mejor ilustran determinadas situaciones» y añadió que cuando «más dramática es una imagen, más claro queda que hay déficits democráticos». «Esta imagen puede repercutir poniendo de relieve que en el Estado español siguen existiendo regímenes democráticos dimanantes de una legislación penal y penitenciaria de excepción y que debe ser objeto de corrección», indicó para luego apuntar que la decisión de mantener al preso encarcelado «incumple la legalidad».
Como Olano, la Asociación de Fiscales encontró un pulso político en la situación de De Juana, aunque en un sentido muy diferente. El colectivo consideró que la postura «cambiante» de la Fiscalía-en referencia a la rebaja de la pena de 96 años a 12- «contribuye a la sospecha de influencia política en su funcionamiento».
Mientras, el portavoz adjunto del PP en la Comisión de Interior del Congreso Alejandro Ballestero instó a la directora de Instituciones Penitenciarias Carmen Gallizo a que aproveche la investigación sobre quién hizo las fotos de De Juana para aclarar «si es el inspector Clouseau el que dirige el Ministerio de Interior». Mikel Buesa, presidente del Foro Ermua, fue más allá y pidió el cese de Gallizo.
Por su parte, el ministro de Justicia Juan Fernando López Aguilar no valoró la entrevista al preso porque no es su responsabilidad analizar «lo que diga una banda terrorista». |