«Una normalización política puede ayudar a un desarrollo cultural identitario» Iñaki Martínez de Luna Socio de Eusko Ikaskuntza
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EUSKO IKASKUNTZA afirmó ayer que, según su estudio "Identidad y cultura vascas a comienzos del siglo XXI", los habitantes de Euskal Herria tienen «percepciones muy diferentes y abiertas» de lo que son la identidad y la cultura vascas, las cuales «se hayan en un momento de encrucijada», que radica en «cómo llevar adelante una identidad propia sin cerrarse a la globalización y modernidad», y que cuenta con «el obstáculo» del conflicto político.
Según la citada investigación, «un 54% de los ciudadanos del País Vasco busca una relación más normalizada entre los territorios de las siete provincias», aunque «se evita una formulación política de esa idea de identidad cultural y comunitaria», explicó ayer el responsable técnico del proyecto y socio de Eusko Ikaskuntza Iñaki Martínez de Luna.
Martínez de Luna presentó, en Donostia, acompañado por el presidente de Eusko Ikaskuntza, Xabier Retegi, el socio de la citada institución Igor Ahedo, y el director del Instituto Cultural Basque, Pantxoa Etxegoin, los datos del estudio cualitativo y cuantitativo, realizado mediante 4.800 encuestas, 22 grupos de discusión, 7 entrevistas individuales, y consultas a internet. Los datos del estudio pueden consultarse ya en la página web de Eusko Ikaskuntza (www.eusko-ikaskuntza.org). Según explicó, la investigación muestra «ideas plurales, abiertas, dinámicas y diferentes» sobre los conceptos de cultura e identidad vasca, y añadió que los encuestados consideran que «hay muchos elementos autóctonos pero también muchos de fuera». Es por ello que cultura e identidad vascas se hallan «en un momento de encrucijada» porque «algunos sectores demandan referentes culturales del pasado a los que se han sumado otros de otras zonas».
En este sentido, considera que hay que «llevar adelante una identidad propia sin cerrarse a la globalización, y siendo conscientes que Euskal Herria como pueblo no tiene instituciones públicas comunes». Además, a su juicio el conflicto político «repercute en crispación, cierra a cada uno en sus posiciones y no es la mejor situación para hacer frente a la situación de encrucijada cultural».
Normalización política
Por otra parte, Martínez de Luna destacó que en el estudio «la gente evitaba hablar de política y mezclarla con la cultura vasca», aunque «una normalización política puede ayudar a un desarrollo cultural identitario».
En este sentido, aseguró que «más del 50% de los encuestados busca una mayor relación entre los territorios de las siete provincias de Euskal Herria, y reivindica una relación más normalizada y menos mediatizada por las fronteras de los estados». No obstante, señaló que «se evita la formulación política de esa idea».
Por su parte, Ahedo destacó que según el estudio «nadie considera que el término Euskal Herria es una invención y no existe», y «un 45% de la muestra considera el territorio más próximo a sí mismo otro vasco, y el 33% otro no vasco principalmente Burgos, La Rioja o Cantabria». Además, «un 61% considera que tiene hábito de acercarse a otras provincias vascas, un 76% a Navarra y un 79% personas de Iparralde tienen hábito de acudir a otras zonas de Euskal Herria".
En cuanto al nivel de identificación entre la ciudadanía vasca con las unidades institucionales, los ciudadanos «se identifican con 2'6 puntos sobre tres con el pueblo o ciudad en la que se vive, con 1,5 puntos con la comunidad autónoma, con 0,7 con el resto de provincias de Euskal Herria y con 0,6 puntos con España». Además, «el 55% de la población de aquí se siente o sólo vasca o más vasca que española». |