PNV Subrayó que este tipo de hechos «obstacu-lizan el proceso»
PSE-EE Pide a Batasuna que aclare si la paz «de la que tanto hablan» se defien-de «con bombas»
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El Gobierno Vasco hizo pública ayer su «más absoluta condena» por la explosión de una artefacto, hacia las 00.30 de la madrugada del lunes, en la estación que Renfe tiene en el barrio de Lutxana, en Barakaldo. La deflagración, que causó importantes desperfectos en el edificio, no produjo daños personales. A través de una nota de prensa, el Ejecutivo manifestó su repulsa por estos hechos y resaltó «el hartazgo, el cansancio y la indignación que provocan en la ciudadanía en general».
Ante este nuevo episodio de kale borroka, el Gobierno se preguntó, «como el resto de vascos y vascas», si éste es el camino mediante el que «se generan nuevas oportunidades para la paz, tal y como afirman día tras día portavoces de la izquierda abertzale».
«Quienes han decidido colocar esta bomba y quienes la han hecho estallar, ¿de verdad se creen que generan esperanza para la paz?», se preguntó el tripartito.
Frente a esta situación, el Gobierno vasco «se ratifica» en que «con bombas no hay distensión ni proceso de paz alguno».
Las reacciones de condena ante esta acción violenta fueron generalizadas. Desde el PSE-EE, su secretario de Organización, Rodolfo Ares, expresó «su condena más enérgica y rotunda» por el «brutal atentado» de Lutxana y emplazó a la izquierda abertzale a que aclare si el diálogo «del que tanto hablan y tanto defienden» se puede dar, como en este caso, «con bombas». Según resaltó en una nota, Ares tiene la seguridad de que «quienes cometen este tipo de acciones serán perseguidos y puestos a disposición de la Justicia».
El dirigente socialista reiteró su emplazamiento a los dirigentes de la izquierda abertzale para que se pronuncien «con claridad» sobre este tipo de actos. «Si los dirigentes de la izquierda abertzale no condenan actos como el perpetrado en Barakaldo, se pondrá una vez más de manifiesto que siguen amparando y justificando la violencia, y que siguen siendo incapaces de optar por vías políticas y de sacar el conflicto de las calles, como dijeron en Anoeta», concluyó.
También el PNV de Barakaldo condenó el ataque y advirtió de que este tipo de hechos «obstaculizan el proceso» y «retrasan la llegada» de la paz. En un comunicado, la candidata a la alcaldía, Amaia del Campo, denunció que este «atentado que ha sufrido esta noche (por ayer) la estación de Renfe ha afectado a los 2.000 usuarios diarios de esta estación y a los 40.000 vecinos de la margen izquierda que diariamente hacen uso de este medio de transporte».
Amaia del Campo se solidarizó con todas las personas afectadas, así como con los trabajadores de Renfe de la estación y avisó de que «sucesos como el de Lutxana obstaculizan el proceso de resolución del conflicto y retrasan la llegada de la ansiada paz».
Contra «las clases populares»
Desde la delegación del Gobierno en la CAV, Paulino Luesma se sumó a la condena del «acto de violencia injustificable» contra la estación de Lutxana, «padecido directamente por las clases más populares». Asimismo, afirmó que «quien calla ante la violencia» tiene de nuevo una «ocasión de hacer creíble» su apuesta por la paz y por las vías políticas y de dar «un paso valiente» condenando «sin paliativos estos actos de chantaje».
En un comunicado, Luesma mostró su adhesión «a la repulsa, al rechazo, al hastío y a la condena» que la sociedad vasca expresa, «una vez más, contra actos terroristas como el cometido contra la estación de Lutxana». El delegado del Gobierno lamentó que este «acto de violencia injustificable», además de causar «cuantiosos» daños materiales, «altera gravemente el normal desarrollo» de las actividades de los ciudadanos.
De esta manera, subrayó que se trata de «un atentado que va directamente contra cientos de trabajadores vascos que utilizan el ferrocarril, los medios públicos de transporte, para desplazarse a sus centros de trabajo». «Es un acto de violencia terrorista, absolutamente condenable, padecido en primera persona por las clases más populares de nuestra sociedad. La misma sociedad que exige rotunda y expresamente el fin de esta sinrazón, que dice no a la violencia, no a ETA», añadió Luesma.
EA, EB-Berdeak y Aralar también mostraron sus condenas. La formación de Begoña Errazti dijo que este tipo de acciones son «un claro impedimento para un proceso de normalización política que se alcanzará, exclusivamente, a través del diálogo y en ausencia de violencia». EB exigió a los autores del ataque, «sea un acto de kale borroka o una actuación de ETA», que «abandonen estas actitudes fascistas que atentan contra una ciudadanía que, una y otra vez, demanda la paz». Finalmente, Aralar manifestó que ese tipo de hechos «van en contra de las personas que buscamos la paz y la normalización política por medio de cauces políticos» y, además, «no hacen más que dificultar la convivencia y poner obstáculos a un posible escenario de paz». |