Los grupos PSE-EE y PP mantienen su rechazo al proyecto de Ley de Cooperación al Desarrollo. Es la postura mostrada ayer por ambas formaciones durante la votación del dictamen de la ponencia que, no obstante, salió adelante con el apoyo del resto de partidos. Justifican su rechazo tildando de insuficiente el compromiso de destinar en 2012 el 0,7% de los presupuestos del Ejecutivo a Cooperación, aunque admitieron que «es un avance».
Supera, de esta manera, el último trámite antes de que el proyecto de ley sea debatido y votado de manera definitiva en una sesión plenaria.
Entre los argumentos esgrimidos por PP y PSE para rechazar el proyecto de ley destaca la intención de destinar el 0,7% del presupuesto para el año 2012 al desarrollo de los países empobrecidos.
Este compromiso recogido en la futura ley ha sido fruto de las negociaciones entre el Gobierno y EHAK y una de las bases del acuerdo alcanzado entre el Ejecutivo y este grupo parlamentario, al que se ha sumado posteriormente Aralar.
Natalia Rojo (PSE-EE) admitió que es «un avance» porque el proyecto de ley original no recogía un compromiso concreto en este sentido pero opinó que la referencia debería ser el Producto Interior Bruto (PIB) y no los presupuestos.
Antonio Damborenea (PP) consideró que el compromiso de destinar el 0,7 a Cooperación «es una trampa» porque es sobre el presupuesto de la Administración General vasca, «de manera que los presupuestos de los organismos autónomos quedan fuera». Al igual que Rojo opinó que la referencia debería ser el PIB.
Asimismo, ambos criticaron que la Agencia Vasca de Cooperación no se creará con la aprobación de la ley, sino al cabo de seis meses mediante otra ley. |